Salmo 27; La meta máxima
Vivimos rodeados de metas: algunas nunca se cumplen, otras se alcanzan pero no transforman el corazón. En este mensaje, continuamos con la serie "Metas que transforman", explorando cuál debe ser la meta máxima de todo creyente. A través del Salmo 27, el Pastor José Alonso nos guía a descubrir que, en medio de la guerra, la angustia y la incertidumbre, David no pidió soluciones inmediatas ni alivio temporal, sino una sola cosa: buscar la presencia de Dios. Porque el que busca la presencia de Dios, experimentará la gloria de Dios. Un mensaje profundo, pastoral y práctico que te animará a hacer de Dios tu prioridad, no solo en los buenos tiempos, sino en cada temporada de la vida. 👉 No olvides suscribirte y activar la campanita para más mensajes que edifiquen tu vida.
Puntos Principales
- 11. La meta máxima debe ser _______________________ a Dios. a. _______________________ . b. _______________________ . c. _______________________ .
- 2Debo tomar la _______________________ de buscar Dios.
- 3Los _______________________ de buscar a Dios. a. _______________________ . b. _______________________ . c. _______________________ .
Versículos
Metas que transforman, hay muchos tipos de metas, hay unas que nunca se cumplen, otras que se cumplen pero no tienen el impacto o la relevancia en la vida que se pensaba. Pero hay otras metas que transforman y hoy continuamos con esta serie. En el primer mensaje hablamos de nuestra posición y estado actual, la semana pasada hablamos del fruto de la autodisciplina y los animé a empezar en el programa de crecimiento espiritual. Hoy vi a muchos de ustedes y eso me dio gran gozo. Todavía tienes oportunidad, inscríbete en el código QR que está en el boletín y ven el próximo domingo a las 9:30 am.
Hoy hablaremos de la Meta Máxima. Y este es precisamente el título del mensaje de hoy. Vamos a hablar de esa meta principal que debemos tener. Para iniciar quiero contarles de una mujer llamada
Amy Carmichael (1867-1951), fue la famosa misionera irlandesa que pasó más de 50 años en el sur de la India sin nunca regresar a su país natal. Ella llegó a la india en 1895 a los 28 años, después de sentir un llamado muy claro de Dios (inspirado en parte al escuchar al famoso misionero Hudson Taylor).
Amy dedicó su vida en la India a rescatar a niñas y niños pequeños que eran vendidos o dedicados al servicio de templos hindúes como prostitutas infantiles (un horror llamado "devadasis").
Fundó Dohnavur Fellowship, un hogar que llegó a albergar a cientos de niños rescatados donde recibían refugio, una familia, atención médica, educación, capacitación técnica, evangelismo, discipulado y mucho más.
En 1931, a los 63 años, Amy sufrió un grave accidente: cayó dentro de un pozo profundo mientras intentaba ayudar en una emergencia. Quedó gravemente herida en la espalda y las piernas, y pasó los últimos 20 años de su vida postrada en cama o con mucho dolor crónico, casi sin poder caminar. ¿Qué hizo Amy en esos 20 años de sufrimiento intenso y confinamiento? No se amargó. No pidió sanidad como prioridad absoluta.
Amy Carmichael descubrió que el tiempo forzado con Dios (lejos del ajetreo misionero activo) fue uno de los períodos más ricos de su vida espiritual. Ella escribió que una mirada prolongada a la cruz y la quietud en Él hacían cosas que nada más podía hacer.
Ella, escribió más de 35 libros (muchos de ellos clásicos cristianos hoy), cartas de aliento, poesía y devocionales profundos. Desde su cama, siguió dirigiendo la obra en Dohnavur, orando por cada niño, aconsejando a los misioneros y, sobre todo, buscando el rostro de Dios con una intensidad aún mayor. En sus escritos ella expresa repetidamente que lo más importante no era la salud, ni el ministerio visible, ni siquiera ver resultados… sino contemplar la hermosura del Señor y permanecer en Su presencia. La prioridad para Amy se convirtió en disfrutar la presencia de Dios, aunque fuera desde una cama de dolor.
Su meta máxima ya no era hacer, por buenas que fueran sus obras, su meta máxima era disfrutar de la presencia de Dios y pasar tiempo con Él. Todo lo demás fluía de esa relación estrecha con el Señor. En uno de sus libros escribió: “Si te niegas al afán y al estrés, si fijas tu alma a Dios, nada te separará de la claridad de espíritu que es vida y paz. En esa quietud sabrás cuál es la voluntad de Dios”.
Amy Carmichael murió en 1951 a los 83 años, en Dohnavur, rodeada de los niños que había rescatado y que ahora eran adultos sirviendo a Dios. En su tumba no hay nombre, solo una simple palabra en tamil "Amma" que significa: (mamá).
Pero su legado grita: cuando haces de buscar a Dios la única cosa que realmente importa,
ni la guerra (contra el mal en India),
ni el encierro (20 años en cama),
ni el enemigo más grande (el dolor y la limitación)
pueden quitarte la paz ni la victoria.
Idea principal:
El que busca la presencia de Dios, experimentará la gloria de Dios.
Hoy vamos a ver 3 verdades que encontramos en el salmo 27. Vamos a estudiar este hermoso salmo versículo a versículo y vamos a iniciar la lectura en el versículo 2 y más adelante volveremos al 1.
Cuando los malhechores vinieron sobre mí para devorar mis carnes, ellos, mis adversarios y mis enemigos, tropezaron y cayeron.
Salmo 27:2
Si un ejército acampa contra mí, no temerá mi corazón; si contra mí se levanta guerra, a pesar de ello, yo estaré confiado.
Salmo 27:3
El salmo inicia describiendo al autor, el rey David en medio de circunstancias difíciles. Habla de malhechores, adversarios, enemigos, que vinieron contra él. Habla aún de un ejercito acampando contra él, de guerra levantándose contra él.
David tenía muchas necesidades como seguramente las tienes hoy tú también. Quizás las metas que tenía el Rey David serían fortalecer su ejercito, mejorar su estrategia militar, su seguridad personal. Hoy de pronto tú también tienes metas que buscan satisfacer las necesidades que tienes o que puedan aliviar de alguna manera las pruebas que estás enfrentando hoy. ¿Qué le pedirías al Señor en este momento? ¿Cuál sería tu meta máxima para este año? Veamos que pidió David.
Una cosa he pedido al Señor, y ésa buscaré: que habite yo en la casa del Señor todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura del Señor y para meditar en Su templo.
Salmo 27:4
Aquí tenemos una maravillosa lección de lo que debe ser nuestra meta máxima, lo que debe ser nuestro objetivo principal en la vida, por encima de nuestras necesidades o deseos inmediatos.
1. La meta máxima deber ser buscar a Dios.
El versículo 4 nos describe 3 cosas que implican buscar a Dios. Nos lo deja claro. No queda en el aire la idea, sino que no das 3 cosas concretas que debemos hacer para buscar a Dios.
a. Comunión.
Una cosa he pedido al Señor, y ésa buscaré: que habite yo en la casa del Señor todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura del Señor y para meditar en Su templo.
Salmo 27:4
La frase "habitar en la casa del Señor" es una metáfora de comunión ininterrumpida.
- La mayoría de la gente en Israel "visitaba" la casa de Dios (para fiestas o sacrificios).
- David no quería ser una visita; quería ser un habitante.
- Significa vivir cada momento del día consciente de la presencia de Dios, ya sea que estés en el palacio, en el campo de batalla o en la cama.
En su palacio, David era el Rey, la máxima autoridad. Pero en la "Casa del Señor", él era un hijo y un siervo.
- Al decir "que habite yo...", David expresa que se siente más seguro y pleno bajo el techo de Dios que bajo su propio techo real.
- Implica protección: en la cultura antigua, si alguien te recibía en su tienda o casa, esa persona era responsable de tu seguridad. David dice: "Quiero vivir bajo Tu protección y provisión constante".
b. Adoración.
Una cosa he pedido al Señor, y ésa buscaré: que habite yo en la casa del Señor todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura del Señor y para meditar en Su templo.
Salmo 27:4
La frase no termina ahí; explica para qué quiere vivir allí: "para contemplar la hermosura del Señor".
- Habitar en Su casa le permite "mirarlo" constantemente. No busca las manos de Dios (lo que Dios le puede dar), sino el rostro de Dios (quién es Él).
¿Cuántas veces hemos tenido un tiempo con Dios enfocado exclusivamente en contemplar su hermosura?
c. Dirección.
Una cosa he pedido al Señor, y ésa buscaré: que habite yo en la casa del Señor todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura del Señor y para meditar en Su templo.
Salmo 27:4
Meditar es en hebreo “Baqar”. A diferencia de la meditación oriental moderna (que busca poner la mente en blanco), el "baqar" bíblico busca llenar la mente de respuestas.
- David quería habitar en la presencia de Dios para consultarle.
- Es la actitud de un siervo o un general que va ante su Rey no solo a decirle "te amo", sino a preguntar: "Señor, ¿qué piensas de esto? ¿Cuál es tu voluntad? ¿Qué hago ahora?".
- Aplicación: Meditar en Su templo es tener un diálogo activo con Dios donde buscamos Su dirección para nuestros problemas, retos, o dilemas diarios.
La palabra baqar también se usaba para describir lo que hacía un sacerdote cuando examinaba un sacrificio, o alguien que ara la tierra para ver qué hay debajo.
- Implica mirar los detalles. No es un vistazo superficial.
- Imagina a alguien que ama el arte mirando una pintura maestra. Primero se asombra por la belleza general ("contemplar"), pero luego se acerca para estudiar cada pincelada, cada matiz de color y la técnica del pintor ("meditar/inquirir").
- Aplicación: David quería estudiar el carácter de Dios a profundidad, no conformarse con saber que "Dios es bueno", sino entender cómo y por qué es bueno.
Señor, enséñame Tu camino, y guíame por senda llana por causa de mis enemigos.
Salmo 27:11
No me entregues a la voluntad de mis adversarios; porque testigos falsos se han levantado contra mí, y los que respiran violencia.
Salmo 27:12
El que busca la presencia de Dios, experimentará la gloria de Dios.
2- Debo tomar la decisión de buscar Dios.
Una cosa es saber cuál debe ser la meta máxima de mi vida y otra cosa es proponerme a cumplir esa meta. Una cosa es saber que la meta máxima de mi vida debe ser buscar a Dios y otra cosa es tomar la decisión de hacerlo.
Una cosa he pedido al Señor, y ésa buscaré: que habite yo en la casa del Señor todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura del Señor y para meditar en Su templo.
Salmo 27:4
Como dice el dicho: “A Dios rogando y con el mazo dando.”
Cuando dijiste: “Busquen Mi rostro,” mi corazón Te respondió: “Tu rostro, Señor, buscaré.”
Salmo 27:8
Una decisión de corazón.
3- Los resultados de buscar a Dios.
a. Fortaleza.
El Señor es mi luz y mi salvación; ¿A quién temeré? El Señor es la fortaleza de mi vida; ¿De quién tendré temor?
Salmo 27:1
Permanecer en la presencia del Señor trae fortaleza. Es estar seguro en la voluntad de Dios.
El que busca la presencia de Dios, experimentará la gloria de Dios.
b. Estabilidad.
Porque en el día de la angustia me esconderá en Su tabernáculo; en lo secreto de Su tienda me ocultará; sobre una roca me pondrá en alto.
Salmo 27:5
No habrá qué nos pueda conmover al punto de derribarnos.
Entonces será levantada mi cabeza sobre mis enemigos que me cercan, y en Su tienda ofreceré sacrificios con voces de júbilo; cantaré, sí, cantaré alabanzas al Señor.
Salmo 27:6
En la cultura antigua, bajar la cabeza era signo de derrota, vergüenza o de ser un prisionero de guerra. Tener la cabeza levantada era el símbolo del vencedor.
- David dice que sus enemigos lo rodean. Los problemas todavía están ahí. No han desaparecido.
- El milagro: Aunque los enemigos (o problemas) siguen alrededor, ellos ya no tienen dominio sobre él. Dios le ha devuelto la dignidad y la confianza.
- Es una victoria simultánea a la batalla. No tienes que esperar a que todos tus problemas se resuelvan para caminar con la frente en alto; tu confianza viene de quién está contigo (Dios), no de la ausencia de enemigos.
Escucha, oh Señor, mi voz cuando clamo; ten piedad de mí, y respóndeme.
Salmo 27:7
Angustia en que mantener la comunión con Dios activa y constante.
No escondas Tu rostro de mí; no rechaces con ira a Tu siervo; tú has sido mi ayuda. No me abandones ni me desampares, oh Dios de mi salvación.
Salmo 27:9
Porque aunque mi padre y mi madre me hayan abandonado, el Señor me recogerá.
Salmo 27:10
Aún en el peor escenario posible, aún cuando las personas que deben amarte, no te aman, sino que te rechazan y te abandonan, aún en medio de todas esas circunstancias, el Señor se encargará de ti. Esta es la estabilidad que da una estrecha relación con Dios.
C. Esperanza.
Hubiera yo desmayado, si no hubiera creído que había de ver la bondad del Señor en la tierra de los vivientes.
Salmo 27:13
Espera al Señor; esfuérzate y aliéntese tu corazón. Sí, espera al Señor.
Salmo 27:14
El que busca la presencia de Dios, experimentará la gloria de Dios.
Recuerdan a Amy Carmichael. Ella hizo su meta máxima buscar a Dios en medio de una de las pruebas más difíciles de su vida y logró deleitarse en Él porque Él es suficiente.
15 Minutos de Victoria.
- 5 Minutos de lectura bíblica.
- Lectura sistemática
- Identificar algo que me llamó la atención.
- 5 minutos de meditación.
- ¿De qué manera habló este mensaje a mi vida?
- ¿Cómo puedo vivir esta verdad en mi vida?
- 5 Minutos de oración.
- Adoración
- Arrepentimiento
- Petición
- Acción de gracias.


