Juan 13:12-17; La meta de servir
En este poderoso mensaje basado en Juan 13:12–17, el Pastor José Alonso nos confronta con una verdad que redefine la grandeza en el Reino de Dios: "No busques tener muchos siervos… busca servir a muchos." En la noche más decisiva de Su ministerio, Jesús —el Maestro y el Señor— tomó una toalla y lavó los pies de Sus discípulos. En una cultura donde esa tarea era considerada la más baja, Él mostró que la verdadera autoridad no se demuestra siendo servido, sino sirviendo. Si anhelas una fe más profunda, una iglesia más saludable y una vida con verdadero propósito, este mensaje es para ti. 👉 No olvides suscribirte y activar la campanita para más mensajes que edifiquen tu vida.
Puntos Principales
- 1El ________________ del servicio.
- 2La _____________________ del servicio.
- 3La ________________ del servicio.
- 4La ________________ del servicio.
Versículos
¹² Entonces, cuando acabó de lavarles los pies, tomó Su manto, y sentándose a la mesa otra vez, les dijo: ¿Saben lo que les he hecho? ¹³ Ustedes me llaman Maestroy Señor; y tienen razón, porque lo soy. ¹⁴ Pues si Yo, el Señory el Maestro, les lavé los pies, ustedes también deben lavarse los pies unos a otros. ¹⁵ Porque les he dado ejemplo, para que como Yo les he hecho, también ustedes lo hagan. ¹⁶ En verdad les digo, que un siervo no es mayor que su señor, ni un enviado es mayor que el que lo envió. ¹⁷ Si saben esto, serán felices si lo practican.
El rey Jorge VI, monarca de Inglaterra y su esposa Isabel primera conocida como La Reina Madre ascendieron al trono de Inglaterra solo 3 años antes que estallara la segunda guerra mundial.
Durante el momento más difícil para Inglaterra cuando Hitler bombardeó Londres, el rey Jorge VI, figura de autoridad absoluta, enfrentaba una nación aterrorizada. En lugar de refugiarse en su palacio seguro o exigir protección exclusiva, el rey eligió una humildad radical:
Cada noche, cuando las sirenas antiaéreas sonaban, él y la reina Isabel abandonaban su posición privilegiada y salían de su palacio, pero no para esconderse sino para
para caminar entre los refugios subterráneos del pueblo, visitando a familias comunes acurrucadas en el metro, compartiendo té y palabras de aliento con madres temblorosas y niños asustados. El rey, con todo su poder imperial, se rebajó a la posición de un sirviente común: escuchaba lamentos sin juzgar y hasta ayudaba a cubrir a los ancianos con mantas. No era mayor que los londinenses que servía; su corona se convirtió en una toalla de humildad. Este fue un rey que sirvió a su pueblo en silencio dejando atrás su manto real, su corona, y su protocolo. Jorge VI le dio ejemplo al pueblo de abnegado servicio siendo el rey que no tenía porque hacerlo él mismo o podía mandar a sus sirvientes para que lo hicieran por él.
Traigamos esta inspiradora historia a la enseñanza de hoy porque esto es una ilustración de lo que Jesús hizo por nosotros. Él dejó Su trono de gloria como el rey del universo para venir a servirnos para darnos el ejemplo de lo que debemos hacer nosotros.
La idea principal del mensaje de hoy es:
No busques tener muchos siervos… busca servir a muchos.
Hoy continuamos con la serie Metas que transforman.
Este es el cuarto mensaje de esta serie, si no has podido ver alguno de los mensajes anteriores visita nuestra pagina web miiglesia.es y allí están los otros mensajes.
El mensaje de hoy lo he titulado, “la meta de servir”
Y nos vamos a enfocar en el maravilloso relato cuando Jesús le lava los pies a los discípulos en la última cena, la noche que nuestro Señor Jesús fue traicionado y entregado para ser juzgado injustamente. Vamos a aprender 4 elementos clave del servicio por medio de las palabras del mismo Señor Jesús. Es mi oración que Dios nos transforme a todos nosotros tal como lo hizo con los discípulos que estuvieron con el Señor la noche en que esta historia sucedió.
1- El ejemplo del servicio.
Entonces, cuando acabó de lavarles los pies, tomó Su manto, y sentándose a la mesa otra vez, les dijo: “¿Saben lo que les he hecho?”
Juan 13:12
Hoy tomamos la historia después que Jesús lava los pies de sus discípulos. Según el pasaje paralelo del evangelio de Lucas, los discípulos habían estado discutiendo sobre quién de ellos era el más importante. Seguramente entraron a la cena con orgullo y arrogancia, compitiendo por los mejores asientos.
¿Por qué es relevante la lavada de los pies? Para que entendamos mejor debemos comprender el contexto histórico y cultural respecto a esta práctica.
En la Palestina del siglo I, el lavado de pies no era una ceremonia religiosa, sino una necesidad práctica y una importante norma de hospitalidad. La gente caminaba largas distancias por caminos polvorientos, llenos de tierra y, a menudo, excremento de animales. Usaban sandalias abiertas, por lo que los pies llegaban a casa extremadamente sucios.
Lavar los pies de alguien era considerado la tarea más baja. En un hogar rico, esta tarea la realizaba el esclavo no judío de menor rango.
Los rabinos judíos enseñaban que un discípulo debía hacer cualquier cosa por su maestro, excepto desatare las sandalias o lavarle los pies. Eso era demasiado humillante para un hombre judío libre.
Al entrar a una casa para una cena formal, si no había esclavos, se esperaba que hubiera agua y un recipiente para que cada invitado se lavara sus propios pies.
Es interesante notar que evidentemente no había ningún siervo para lavar pies en el aposento alto, y a ninguno de los discípulos se les ocurrió hacerlo porque era muy importantes como para hacer esta labor tan baja.
Entonces, cuando acabó de lavarles los pies, tomó Su manto, y sentándose a la mesa otra vez, les dijo: “¿Saben lo que les he hecho?”
Juan 13:12
La pregunta no tiene que ver con lo que hizo Jesús sino con quién es el les acaba de lavar los pies.
El servicio comienza con una correcta teología de quién es Jesús. Si no entendemos Su grandeza, no valoraremos Su sacrificio.
El verbo griego traducido como “saben” implica un conocimiento profundo y comprensivo, no superficial. Jesús no pregunta si vieron la acción física, sino si captaron el significado teológico.
Ustedes Me llaman Maestro y Señor; y tienen razón, porque Lo soy.
Juan 13:13
En el griego, ambos títulos llevan el artículo definido: "El Maestro" y "El Señor". No es uno entre muchos.
Maestro: El que tiene la autoridad intelectual y doctrinal.
Señor: El dueño absoluto, el soberano.
La maravilla no es que un hombre lave pies, sino que El Señor (Dios mismo) lo haga. Nuestra disposición a servir es proporcional a nuestra visión de la grandeza de Jesús.
Esta declaración marca el punto de apoyo sobre el cual gira toda la lección del lavado de pies.
- Si un esclavo lava los pies, es su deber.
- Si un igual lava los pies, es una cortesía.
- Si el "Maestro" y "Señor" lava los pies, es una revolución.
Jesús les reitera que Él es ciertamente su maestro y su Señor. Jesús impide que los discípulos piensen que Él ha dejado de ser su líder, su maestro y su Señor, o que se ha rebajado de categoría. Él está afirmando: "Sigo siendo el Rey del Universo mientras sostengo esta toalla sucia".
Esto elimina cualquier orgullo porque si el ser más grande en el universo ha servido, los seres que estamos por debajo no tenemos derecho de exigir ser servidos.
Porque les he dado ejemplo…
Juan 13:15a
En la cultura grecorromana y judía, ser "Señor" significaba tener gente que te sirviera. Jesús no rechaza el título, pero redefine su significado.
- Mundo: El Señor usa su poder para subyugar.
- Jesús: El Señor usa su poder para servir y elevar a otros.
Él enseña que la verdadera grandeza divina no es estar sentado en un trono lejos de la suciedad humana, sino tener la seguridad y el amor suficientes para descender y limpiar esa suciedad.
Cuando Jesús dice "Ustedes me llaman Maestro y Señor... y lo soy", está clavando una estaca en el suelo: La autoridad no exime del servicio; la autoridad obliga al servicio.
No busques tener muchos siervos… busca servir a muchos.
2- La responsabilidad del servicio.
El ejemplo de Jesús nos deja con una responsabilidad frente al servicio.
Pues si Yo, el Señor y el Maestro, les lavé los pies, ustedes también deben lavarse los pies unos a otros.
Juan 13:14
El estándar ya lo marcó Jesús, por lo tanto, ningún discípulo de Jesús tenemos excusa para no servir a los demás. El argumento de dignidad o estatus queda eliminado porque el rey del universo lavó los pies a sus discípulos, la tarea más baja en una casa.
Pues si Yo, el Señor y el Maestro, les lavé los pies, ustedes también deben lavarse los pies unos a otros.
Juan 13:14
La palabra griega traducida como “DEBEN” es crucial. Significa "tener una deuda", "estar obligado", "deber dinero".
- No dice: "sería lindo si lo hicieran".
- Dice: "Tienen una deuda pendiente".
El servicio en la iglesia no es un "favor" que le hacemos a Dios o al pastor. Es el pago de una deuda de gratitud y obediencia.
La responsabilidad está definida por la declaración final “unos a otros”.
Jesús deja claro que aquí no hay una jerarquía, sino que todos somos responsables de servirnos unos a otros.
Porque les he dado ejemplo, para que como Yo les he hecho, también ustedes lo hagan.
Juan 13:15
La palabra “ejemplo” en griego se refería a una plantilla o patrón de trazo que los niños usaban para aprender a escribir letras, o un modelo de un arquitecto para que se copie exactamente. También ustedes lo hagan exige una correspondencia exacta. Debemos calcar la actitud de Jesús.
Hombres tenemos una gran responsabilidad de servir a nuestras esposas y a nuestros hijos. Hermanos en la fe, los que dicen amar a Jesús, deben estarse sirviendo unos a otros. Ahora cuidado que no estamos hablando que asumir responsabilidades que le corresponden a los demás, o hacer nuestra vida difícil para calmar las consecuencias de las malas decisiones de los demás. Estamos hablando de servir para apoyar principalmente los procesos espirituales en las vidas de otras personas.
Aquí en la iglesia tenemos varias oportunidades para servir y al final les voy a guiar para que elijan de qué manera les gustaría participar en el servicio los unos a los otros.
3- La posición del servicio.
En verdad les digo, que un siervo no es mayor que su señor, ni un enviado es mayor que el que lo envió.
Juan 13:16
Jesús ataca la raíz de la falta de servicio: el orgullo y la creencia de que ciertas tareas están "por debajo" de nosotros.
Siervo es Esclavo, alguien que no tiene derechos propios, sino que vive para la voluntad de su amo.
Apostolos: Alguien enviado con una misión específica y que representa al que lo envió.
Rehusarse a servir (limpiar, cuidar niños, ordenar sillas) es, en efecto, declarar: "Yo soy mayor que Jesús. Eso estaba bien para Él, pero es indigno para mí". Es una herejía práctica.
Mi objetivo no es que salgas de aquí dándote golpes de pecho, no es mi intención manipularte emocionalmente para que sirvas en algún ministerio en la iglesia. Mi objetivo es que la Palabra de Dios hable a tu vida y rete y puedas responder conforme Dios te guie.
No busques tener muchos siervos… busca servir a muchos.
4- La bendición del servicio.
Si saben esto, serán felices si lo practican.
Juan 13:17
El sermón cierra no con una carga, sino con una promesa de bendición (bienaventuranza) que solo se activa con la práctica.
saben (οἴδατε) se refiere al conocimiento mental, a la información teórica. Todos en la iglesia "saben" que deben servir.
μακάριοί es la misma palabra de las Bienaventuranzas (Mateo 5). Significa "bendito", "profundamente satisfecho", "dichoso por aprobación divina".
La bendición está gramaticalmente condicionada a la acción (si lo practican). La cura para la insatisfacción espiritual, el aburrimiento y la crítica en la iglesia es el servicio activo. No hay felicidad cristiana teórica; solo hay plenitud en la entrega.
Recordemos al rey Jorge VI. Siendo la majestad del imperio británico, tomo el lugar de siervo para bendecir a otros y en ello encontró su plenitud. De la misma manera, Jesús el rey de gloria tomo el lugar de siervo hasta la muerte y muerte de cruz. Esta es nuestra plantilla para que calquemos Su ejemplo en lugar de nuestro cristianismo cómodo. El pueblo de Inglaterra, al ver a su rey sirviendo, encontró esperanza renovada; la moral nacional se fortaleció, contribuyendo a la victoria aliada.


