Génesis 45; La providencia de Dios y el perdón
En este mensaje, el pastor José Alonso nos llevó nuevamente a la historia de José para reflexionar sobre una de las decisiones más difíciles: perdonar a quienes nos han herido. A través de su encuentro con sus hermanos, descubrimos cómo José, a pesar de todo el dolor que había experimentado, no permitió que la herida se convirtiera en odio ni en deseo de venganza.El perdón no significa negar lo sucedido ni minimizar el daño, sino decidir que esa herida no gobernará nuestra respuesta ni nuestro futuro. José pudo reconocer la verdad de lo que sus hermanos habían hecho, pero también pudo mirar su historia desde la providencia de Dios y entender que el Señor había usado incluso aquella situación dolorosa para preservar muchas vidas.
Puntos Principales
- 1El Perdón nace de un corazón ______________.
- 2El Perdón no encubre la __________.
- 3El Perdón interpreta la herida bajo la _______________ de Dios.
- 4El perdón reconoce que la venganza es del _____________.
- 5El perdón manifiesta ____________.
- 6El perdón es una ______________.
Hoy es el sexto mensaje de la serie que titulamos LA PROVIDENCIA DE DIOS MÁS ALLÁ DE LAS PRUEBAS.
En donde nos enfocamos en la historia de José el hijo de Jacob. Iniciamos esta historia en Genesis 37 con un joven de 17 años a quién su padre le dio una túnica de colores especial. Sus hermanos lo odiaron y lo intentaron matar, pero al final decidieron venderlo como esclavo a unos mercaderes que iban para Egipto. Una vez que llega allá lo compra el jefe de la guardia del faraón y Dios prospera Su trabajo de manera especial. La mujer de su jefe se obsesiona con José y lo acosa constantemente para que se acueste con ella, pero José la rechaza. Ella decide acusarlo de intento de violación
y José resulta en la cárcel de manera injusta. Allí Dios lo continúa también bendice a José y resulta a cargo de todos los presos. Después de ayudar al copero y al panadero del faraón, el copero se olvida de José y solo hasta dos años después es que el copero se acuerda de José y le dice al Faraón que José puede interpretar sus sueños. Es así que José sale de la cárcel para interpretarle los sueños al Faraón donde Dios le anuncia que vendrían 7 años de abundancia seguidos de 7 años de escases. José termina de primer ministro de Egipto y se recoge el 20% de todo el producto neto nacional en Egipto y cuando llegan los años de escases sus hermanos se ven obligados a ir a Egipto a comprar alimento y después de más de 20 años se encuentran cara a cara con el hermano al que casi matan y al que vendieron como esclavo separándolo de su familia, de su tierra y de todo lo que tenía José.
La pregunta es cómo va a reaccionar José con sus hermanos, ¿se va a vengar? ¿Se va a desquitar? ¿los va a dejar morir de hambre? Ahora José se enfrenta a una difícil situación. Dios le ha puesto en frente en bandeja de plata a sus hermanos para que él haga lo que quiera con ellos.
La semana pasada hablamos de la providencia de Dios y el arrepentimiento y hoy El mensaje lo he titulado La providencia de Dios y el perdón.
Seguramente todos hemos experimentado heridas de personas a quienes amamos y nos ha costado perdonar. De pronto hoy mismo tú escuchas este mensaje y tienes tu corazón lleno de odio, o resentimiento contra alguien que te hirió leve o profundamente. Y la idea principal que deseo que recuerdes hoy es:
Dios puede usar mi dolor para cumplir Su plan cuando decido perdonar.
Dios puede usar nuestro dolor, Dios puede usar esa circunstancia difícil y traumática para cumplir Su plan, pero hay algo que yo debo hacer y es perdonar. Hoy vamos a ver 6 principios espirituales que nos van a ayudar a entender mejor el proceso del perdón para que podamos salir de aquí a ponerlo por obra.
1- El Perdón nace de un corazón quebrantado.
Una de las cosas más complejas a la hora de perdonar es que nuestro corazón se endurece con los golpes que recibimos, con las heridas que otros nos hacen. La dinámica es que entre más meditamos en nuestro dolor y en lo que otros nos hicieron, más alimentamos nuestro resentimiento y nuestro rencor y odio y nuestro corazón se endurece cada vez más. Entonces cuando la persona que nos hirió viene a nuestra vida nuestra reacción natural será la de vengarnos.
Veamos como José no había convertido su dolor en odio. La semana pasada estudiamos que los hermanos llegaron donde José y él no se reveló a ellos sino que los hizo ir y regresar dos veces más. Probó sus corazones y cuando ya los tenia a todos incluyendo a Benjamín dice…
Génesis 45:1 José ya no pudo contenerse delante de todos los que estaban junto a él, y exclamó: “Hagan salir a todos de mi lado.” Y no había nadie con él cuando José se dio a conocer a sus hermanos.
Génesis 45:2 Lloró tan fuerte que lo oyeron los Egipcios, y la casa de Faraón se enteró de ello.
José acababa de escuchar el discurso de Judá en Génesis 44:18–34. Judá se ofreció a quedarse como esclavo en lugar de Benjamín para no destruir a su padre Jacob. Eso evidenció un cambio real en los hermanos:
- Ya no estaban dispuestos a abandonar a otro hijo de Raquel, como hicieron con José.
- Mostraban preocupación genuina por Benjamín y por el dolor de su padre.
- José vio señales de arrepentimiento, lealtad familiar y transformación.
Por eso “José ya no pudo contenerse y lloró tan fuerte que lo oyó todo el mundo”. José no permitió que el tiempo endureciera su corazón.
Sin esperarlo recordemos que en el capítulo 42 cuando sus hermanos vinieron a Egipto por primera vez y dijeron “verdaderamente hemos pecado contra nuestro hermano” a José le tocó salir de la presencia de ellos para llorar aparte. Él ya tenía un corazón quebrantado. Después en el capitulo 43 cuando vio a Benjamín su único hermano de padre y madre también tuvo que salir para llorar aparte.
José tenía un corazón quebrantado. Y por eso pudo revelarse a sus hermanos sin venganza, y sin rencor.
Génesis 45:3 José dijo a sus hermanos: “Yo soy José. ¿Vive todavía mi padre?” Pero sus hermanos no podían contestarle porque estaban atónitos delante de él.
Un corazón quebrantado se desarrolla con oración y entendiendo lo otros principios que les compartiré hoy.
2- El Perdón no encubre la verdad.
Perdonar no significa olvidar. Hemos escuchado que perdonar es olvidar, pero eso no es cierto. ¿Cómo se te va a olvidar el profundo dolor que sentiste cuando te hirieron?
Perdona no es negar la realidad, ni minimizar las cosas. Perdonar no significa decir que el daño fue pequeño; significa decidir que el daño no gobernará tu respuesta ni determinará tu futuro.
Génesis 45:4 Y José dijo a sus hermanos: “Acérquense ahora a mí.” Y ellos se acercaron, y les dijo: “Yo soy su hermano José, a quien ustedes vendieron a Egipto.”
José les habló con la verdad, sin minimizar absolutamente nada. No tienes que encubrir la verdad, ni maquillarla para poder perdonar.
Dios puede usar mi dolor para cumplir Su plan cuando decido perdonar.
3- El Perdón interpreta la herida bajo la providencia de Dios.
Este punto es absolutamente fundamental. Cuando yo creo que lo que la otra persona me hizo está por encima del poder de Dios y de Su capacidad para tomar lo más malo y negativo en mi vida para convertirlo en algo sumamente bueno, me va a costar mucho poder perdonar. Pero cuando yo confío que aunque lo que me pasó fue terrible y doloroso, Dios lo puede usar de una manera increíblemente positiva aunque yo ni lo entienda. Eso me va a dar mucha más paz y posibilidad de ver todo mi dolor como algo que no es más grande que el amor de Dios.
Génesis 45:5 Ahora pues, no se entristezcan ni les pese el haberme vendido aquí. Pues para preservar vidas me envió Dios delante de ustedes.
José Dice que Dios lo envió a Egipto para preservar vidas. Dios tenía un plan y aún la maldad de los hermanos de José la usó el Señor para cumplir sus propósitos de que 20 años después muchas personas se salvarían de morir de hambre por mano de José. José les dice la verdad, ustedes me vendieron pero Dios me trajo aquí con un propósito. De pronto aún no entiendes el propósito de Dios con lo que te pasó pero te animo en que confíes en que Él tomara todo ese dolor para hacer algo que ni te imaginas.
Génesis 45:6 Porque en estos dos años ha habido hambre en la tierra y todavía quedan otros cinco años en los cuales no habrá ni siembra ni siega.
Habían pasado 22 años desque que José fue vendido como esclavo por sus hermanos.
Génesis 45:7 Dios me envió delante de ustedes para preservarles un remanente en la tierra, y para guardarlos con vida mediante una gran liberación.
Génesis 45:8 Ahora pues, no fueron ustedes los que me enviaron aquí, sino Dios. El me ha puesto por padre de Faraón y señor de toda su casa y gobernador sobre toda la tierra de Egipto.
Génesis 50:20 es quizás el versículo más famoso de toda la historia de José y resume de manera magistral todo lo que pasó.
Génesis 50:20 Ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios lo cambió en bien para que sucediera como vemos hoy, y se preservara la vida de mucha gente.
¿Cómo cambiaría mi disposición a perdonar si creyera que Dios puede usar incluso este dolor para producir vida, madurez y bien?
¿Estoy interpretando lo que me hicieron solamente desde la maldad de la persona, o también desde la providencia de Dios?
4- El perdón reconoce que la venganza es del Señor.
Por naturaleza muchos de nosotros tenemos la tendencia de vengarnos de los que nos hacen mal. Nuestra mente automáticamente se va a pensar como me voy a desquitar de esa persona. Esto fue lo que pensaron los hermanos de José que él haría.
Génesis 50:15 Al ver los hermanos de José que su padre había muerto, dijeron: “Quizá José guarde rencor contra nosotros, y de cierto nos devuelva todo el mal que le hicimos.”
Génesis 50:16-17 Entonces enviaron un mensaje a José, diciendo: “Tu padre mandó a decir antes de morir: ‘Así dirán a José: “Te ruego que perdones la maldad de tus hermanos y su pecado, porque ellos te trataron mal.”’ Y ahora, te rogamos que perdones la maldad de los siervos del Dios de tu padre.” Y José lloró cuando le hablaron.
No se sabe si ellos se inventaron esto que supuestamente dijo Jacob. Lo interesante es que aquí ellos declaran haber hecho mal y haber pecado. La culpa les hacía pensar que, en cualquier momento, la gracia se acabaría. Pero José no les respondió con venganza ni con un expediente de sus pecados; les respondió con la soberanía y la bondad de Dios.
José lloró de nuevo “corazón quebrantado”
Génesis 50:18-19 Entonces sus hermanos vinieron también y se postraron delante de él, y dijeron: “Ahora somos tus siervos.” Pero José les dijo: “No teman, ¿acaso estoy yo en lugar de Dios?”
José les deja muy claro que él no se vengaría de ellos porque la venganza es del Señor. Él es el que exige pago por la maldad y el que castiga con perfecta justicia el pecado. Cuando reconocemos que la venganza le corresponde a Dios entonces nosotros no tenemos que mover un solo dedo. Esta verdad nos ayuda mucho a descansar en la justicia del Señor plenamente.
5- El perdón manifiesta misericordia.
Génesis 45:9 Dense prisa y suban adonde mi padre, y díganle: “Así dice tu hijo José: ‘Dios me ha hecho señor de todo Egipto. Ven a mí, no te demores.’”
Génesis 45:10 Y habitarás en la tierra de Gosén, y estarás cerca de mí, tú y tus hijos y los hijos de tus hijos, tus ovejas y tus vacas y todo lo que tienes.
Génesis 45:11 Allí proveeré también para ti, pues aún quedan cinco años de hambre, para que no caigas en la miseria tú, ni tu casa y todo lo que tienes.
Génesis 45:12 Y ahora, los ojos de ustedes y los ojos de mi hermano Benjamín ven que es mi boca la que les habla.
Génesis 45:13 Notifiquen, pues, a mi padre toda mi gloria en Egipto y todo lo que han visto; dense prisa y traigan aquí a mi padre.
Génesis 45:14-15 Entonces se echó sobre el cuello de su hermano Benjamín, y lloró. Y Benjamín también lloró sobre su cuello. Y besó a todos sus hermanos, y lloró sobre ellos. Después sus hermanos hablaron con él.
Génesis 47:11 Así, pues, José estableció allí a su padre y a sus hermanos, y les dio posesión en la tierra de Egipto, en lo mejor de la tierra, en la tierra de Ramsés, como Faraón había mandado.
Génesis 47:12 José proveyó de alimentos a su padre, a sus hermanos y a toda la casa de su padre, según el número de sus hijos.
Génesis 50:21-22 Ahora pues, no teman. Yo proveeré para ustedes y para sus hijos. Y los consoló y les habló cariñosamente. José se quedó en Egipto, él y la casa de su padre; y José vivió 110 años.
En cuanto puedas manifiesta la misericordia de Dios. A veces podrás quitar las consecuencias de la maldad que la otra persona ha hecho y a veces lo mejor es dejar que las consecuencias tomen su curso de acción. Pero en medio de todo debemos manifestar misericordia. Esta es una de las maneras que sabrás si ya perdonaste o no.
6- El perdón es una decisión.
Como vemos el perdón es una decisión, va más allá de los sentimientos. Es una decisión de no permitir que nuestro corazón se endurezca, es una decisión de creer que el plan de Dios es mayor que el daño que recibí. Es una decisión de reconocer que aunque no puedo cambiar el pasado, Dios puede redimir mi futuro. Es una decisión que acepta que la venganza es del Señor y que yo no debo hacer nada diferente a confiar en Dios y Su plan soberano y perfecto. Es una decisión de mostrar misericordia. Es una decisión de no permitirle a la herida que sufrí que gobierne mi corazón ni mi futuro.
La ofensa puede marcar una temporada, pero el perdón permite que Dios escriba el resto de la historia.
Efesios 4:32. Sean más bien amables unos con otros, misericordiosos, perdonándose unos a otros, así como también Dios los perdonó en Cristo.
Perdón inmerecido: No había nada en nosotros que motivara a Dios a salvarnos, pero aun así lo hizo. Fue por gracia, Dios decidió perdonarnos y punto a pesar de no merecerlo.
A un costo infinito: El perdón de Dios no fue barato. Dios no dijo que el pecado no importaba; lo tomó tan seriamente que Cristo vino a vivir en obediencia perfecta y a morir en nuestro lugar. En la cruz, Jesús cargó la pena que nuestro pecado merecía, para que nosotros pudiéramos ser reconciliados con Dios.
Un perdón completo: En Cristo, el creyente no vive bajo una condenación pendiente ni bajo una lista de pecados que Dios guarda para usar contra él después. Dios perdona de verdad: quita la culpa, recibe al pecador y le da una nueva posición como hijo suyo.
Esto no significa que Dios ignore nuestras luchas presentes ni que la disciplina amorosa desaparezca. Significa que la relación del creyente con Dios ya no está gobernada por condenación, sino por gracia, adopción y restauración.
Dios puede usar mi dolor para cumplir Su plan cuando decido perdonar.
Dios usó el dolor de José para cumplir Su plan, pero fue por medio del perdón que José otorgó. Él pudo haber destruido, encarcelado, asesinado, o dejar morir de hambre a sus hermanos. Pero en lugar de eso tomó la decisión de perdonar.
¿A quién debes perdonar hoy? Si esa persona ya murió o no está en tu vida, simplemente toma la decisión de perdonar en tu corazón. Deja ir ese odio, por medio de tu perdón Dios puede hacer cosas increíbles. Perdona como Dios te ha perdonado en Cristo Jesús. Si necesitas oración, vamos a tener a algunas personas atrás para que oren por ti.


