Isaías 9:6; Un regalo inesperado
Iniciamos nuestra serie navideña "El Regalo de la Navidad" con un mensaje poderoso dado por el Pastor José Alonso titulado "Un regalo inesperado". Basado en Isaías 9:6, descubrimos que Jesús es el regalo que no sabíamos pedir, para la necesidad que no podíamos saciar. En un mundo que busca soluciones humanas, Dios respondió con algo totalmente inesperado; que esta Navidad recuerdes que el mayor regalo no vino envuelto en papel… vino envuelto en humanidad. 👉 No olvides suscribirte y activar la campanita para más mensajes que edifiquen tu vida.
Puntos Principales
- 1Es un __________.
- 2Es _____________________.
- 3Es _________________ soberano.
- 4Es la __________ verdadera.
Versículos
Hoy iniciamos la serie de navidad titulada “El regalo de la navidad” el cual es un estudio expositivo de Isaías 9:6. Vamos a tener 3 mensajes basados en este maravilloso texto Bíblico y hoy he titulado el primer mensaje de la serie:
UN REGALO INESPERADO. Todos hemos recibido diferentes tipos de regalos. Algunos son regalos que anhelamos tener, otros han sido regalos que no son útiles para nada, pero hay un tipo de regalo que es totalmente inesperado y tiene un impacto muy especial en nuestras vidas.
Este es el caso que encontramos en una historia dentro de la famosa obra titulada Los Miserables escrita por el famoso escritor francés Victor Hugo.
Déjenme llevarlos a la Francia del siglo XIX. Quiero que imaginen a un hombre llamado Jean Valjean.
Valjean no era un hombre amable; era un hombre peligroso. Había pasado 19 años en la cárcel, haciendo trabajos forzados, viviendo entre la suciedad y el odio. ¿Su crimen original? Romper una ventana para robar un pedazo de pan para sus sobrinos hambrientos. Pero la prisión le había robado el alma. Entró siendo un hombre desesperado y salió siendo una bestia llena de rencor contra el mundo.
Cuando fue liberado, nadie le daba trabajo. Nadie le daba refugio. Todos le cerraban la puerta en la cara porque llevaba un pase amarillo que lo identificaba como un ex convicto.
Nadie lo recibió... excepto un hombre llamado Myriel. Este hombre no solo le abrió la puerta a Valjean, sino que lo sentó a su mesa. Le dio comida caliente y, lo más increíble, mandó poner la mesa con su mejor vajilla, sus cubiertos de plata y sus candelabros más finos. Trató al convicto como a un rey.
Pero el corazón de Valjean estaba demasiado dañado para entender la bondad. En medio de la noche, se despertó. Miró los cubiertos de plata y pensó en cuánto dinero valían. Así que, traicionando al único hombre que lo había tratado con dignidad, metió la platería en su bolsa y huyó en la oscuridad.
No llegó muy lejos. A la mañana siguiente, la policia lo atrapó con la bolsa con los cubiertos de plata. Imaginen la escena: Los policías arrastran a Valjean de vuelta a la casa de Myriel la víctima del robo. Valjean está temblando. Él sabe exactamente lo que va a pasar. Lo han atrapado con la plata robada en las manos. Es un reincidente. La ley es clara: esto significa cadena perpetua. Nunca más volverá a ser libre. Está esperando que Myriel lo señale, y diga "ese es el ladrón" y selle su destino. Su vida ha terminado.
Myriel, mira a los policías, mira los cubiertos de plata, y luego mira a los ojos aterrorizados de Jean Valjean. Y entonces, ocurre lo impensable. Myriel sonríe y dice:
"¡Ah, aquí estás, amigo mío! Me alegra verte. Pero... te fuiste con tanta prisa que olvidaste lo más importante. Te regalé también los candelabros, que son de plata pura y valen mucho más que los cubiertos. ¿Por qué no te los llevaste?"
Myriel toma los dos pesados candelabros de la repisa y se los pone en las manos a Valjean. Luego se vuelve a la policía y dice: "Esta plata fue mi regalo. Pueden soltarlo".
La policía se va, confundida. Jean Valjean se queda allí, paralizado, con los candelabros en las manos. No puede respirar. Estaba listo para el castigo, pero recibió un tesoro. Estaba listo para la muerte, pero le devolvieron la vida.
Myriel se acerca a él, lo mira fijamente y le susurra una frase que cambiaría la literatura y la historia para siempre:
"Jean Valjean, mi hermano, nunca olvides que has prometido usar esta plata para convertirte en un hombre honesto. Ya no perteneces al mal. Con esta plata, he comprado tu alma para Dios".
Ese día, Jean Valjean recibió un regalo que no merecía, que no pidió y que definitivamente no había ganado. Un regalo que lo salvó, le dio una vida nueva y un nuevo futuro.
Según la historia de Victor Hugo, Valjean con el tiempo se convirtió en alcalde y se dedicó a ayudar a los pobres y necesitados.
De la misma manera, hoy quiero hablarles de un regalo inesperado que transforma, que cambia el curso de nuestra vida, que de hecho cambió el curso de la historia. Todos necesitamos este regalo porque al igual que Valjean, somos culpables, hemos violado la ley de Dios y necesitamos un
Leamos Isaías 9:6
Porque un Niño nos ha nacido, un Hijo nos ha sido dado, y la soberanía reposará sobre Sus hombros. Y se llamará Su nombre Admirable Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz.
Isaías 9:6
La idea principal que quiero compartir con ustedes hoy es: Jesús es el regalo que no sabíamos pedir, para la necesidad que no podíamos saciar.
Antes de profundizar en el texto quiero darles el contexto histórico y cultural de este pasaje.
Cuando Israel llega a la tierra prometida después de la época de los jueces piden un rey a Dios y Dios les da a (Saúl), luego viene el rey David (1000 a.C.) y luego el Rey Salomón. Después de Salomón se divide el reino en norte y sur. El norte se conoce como el reino de Israel y el sur se conoce como el reino de Judá. El reino del norte (Israel) está liderado por el rey Peka. Al norte de Israel está el reino de Aram que está liderado por el Rey Rezín.
Estos dos reyes, Peka y Rezín se unen para atacar al reino de Judá liderado por el rey Acaz.
Resulta que, para este momento en la historia, el siglo VIII a.C. se está despertando una superpotencia brutal en el horizonte Asiria (bajo el rey Tiglat-Pileser III). Ante esta amenaza, las naciones pequeñas empezaron a temblar.
- Rezín: Rey de Siria (Aram). Capital: Damasco.
- Peka: Rey de Israel (Reino del Norte/Efraín). Capital: Samaria.
- Acaz: Rey de Judá (Reino del Sur). Capital: Jerusalén (Casa de David).
Rezín (Siria) y Peka (Israel) decidieron unirse para resistir al imperio asirio. Querían formar una coalición anti-asiria. Presionaron a Acaz (Judá) para que se uniera a ellos.
- Acaz se negó a unirse a la alianza.
- Enfurecidos, Rezín y Peka marcharon contra Jerusalén. Su plan no era solo conquistar, sino destronar a Acaz (acabando con el linaje de David) y poner en su lugar a un rey títere (el hijo de Tabeel) que sí se uniría a su guerra.
Acaz estaba aterrorizado. En lugar de buscar a Dios, estaba considerando una estrategia suicida: pedir ayuda a Asiria (el enemigo mayor) para que lo salvara de sus vecinos.
Dios envía a Isaías a encontrarse con Acaz con un mensaje claro: "No temas" pero Acaz, ya había decidido confiar en el rey de Asiria y no en Dios.
Como Acaz rechazó la protección de Dios y llamó a Asiria, sucedió lo inevitable:
- Asiria vino y aplastó a Siria y a Israel.
- La invasión asiria entró por el norte. Las primeras regiones en ser devastadas, humilladas y sumidas en la oscuridad fueron las tierras de las tribus de Zabulón y Neftalí (la región de Galilea).
- El pueblo de esas regiones fue llevado cautivo y la tierra quedó en tinieblas, dolor y sombra de muerte bajo la bota del invasor pagano.
Aquí es donde Isaías 9:6 brilla como una estrella en medio de la noche.
El conflicto de los tres reyes trajo guerra, miedo y finalmente una oscuridad total sobre la región de Galilea debido a la mala decisión de Acaz de confiar en la política humana en lugar de Dios.
- Acaz falló como rey (trajo oscuridad).
- Rezín y Peka fallaron (fueron destruidos).
- En medio de esa oscuridad política y militar absoluta, Isaías profetiza que la solución no es un tratado de paz, ni una alianza política, ni un ejército: es un regalo inesperado.
El regalo de la navidad es inesperado porque…
1- Es un niño.
Porque un Niño nos ha nacido, un Hijo nos ha sido dado, y la soberanía reposará sobre Sus hombros. Y se llamará Su nombre Admirable Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz.
Isaías 9:6
La solución es UN NIÑO.
No es un guerrero, no es una tecnología militar más avanzada que la de los enemigos, no es una alianza política, no es nada semejante. Es un niño.
Tú crees que lo que necesitas es dinero, tú crees que lo que realmente necesitas es un buen trabajo, tú crees que lo que necesitas de verdad es arreglar tu situación migratoria, y aunque nada de eso es malo, lo que tu verdaderamente necesitas es lo mismo que necesitaba Israel y Judá, necesitaban el regalo de Dios. Lo que pasa es que ese regalo es muy inesperado porque es un niño.
Esta declaración resalta la humanidad de este ser que nacería. Él tenía que venir como un ser humano para poder experimentar las tentaciones que los seres humanos enfrentamos, pero Él se mantendría sin pecado (Hebreos 4:15).
Dios con toda Su gloria y poder podría derrotar a todos sus enemigos con solo pensarlo, pero en lugar de mandar un super soldado que aniquile a todos los enemigos de Su pueblo. Dios ha decidido responder al grave problema de liderazgo en Israel y en el mundo enviando a un niño.
Jesús es el regalo que no sabíamos pedir, para la necesidad que no podíamos saciar.
El regalo de la navidad es inesperado porque…
1- Es un niño.
2- Es preexistente.
Porque un Niño nos ha nacido, un Hijo nos ha sido dado, y la soberanía reposará sobre Sus hombros. Y se llamará Su nombre Admirable Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz.
Isaías 9:6
Un ser que ya era hijo antes de ser encarnado nos sería dado. Esto implica la preexistencia del hijo, lo cual implica su deidad. A pesar que existía eternamente en forma de Dios, no consideró su naturaleza divina como algo a lo que se debía aferrar, sino que tomó forma de siervo (Filipenses 2:6-7) y se encarno como un ser humano para venir a salvarnos y conquistar el pecado y la muerte en dicha condición para abrirnos la puerta al resto de la humanidad a una existencia sin los efectos de la muerte eterna y con el acceso al poder para vencer el pecado.
El Verbo (La Palabra) se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos Su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
Juan 1:14
Pero cuando vino la plenitud (el cumplimiento) del tiempo, Dios envió a Su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la Ley,
Gálatas 4:4
a fin de que redimiera a los que estaban bajo la Ley, para que recibiéramos la adopción de hijos.
Gálatas 4:5
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo unigénito, para que todo aquél que cree en Él, no se pierda, sino que tenga vida eterna.
Juan 3:16
Jesús es el regalo que no sabíamos pedir, para la necesidad que no podíamos saciar.
El regalo de la navidad es inesperado porque…
1- Es un niño.
2- Es preexistente.
3- Es gobernador soberano.
Porque un Niño nos ha nacido, un Hijo nos ha sido dado, y la soberanía reposará sobre Sus hombros. Y se llamará Su nombre Admirable Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz.
Isaías 9:6
A diferencia del gobierno deficiente y malo de Acaz. El niño, el hijo preexistente vendría a reinar con total soberanía.
Esta característica del bebe, hijo, humanado afirma su gobierno y poder soberano. Este aspecto mira a un tiempo futuro cuando Cristo reinará sobre un reino, terrenal, literal, y geopolítico que incluye todos los reinos y gobiernos del mundo (Daniel 2:44; Zacarías 14:9”. En ese día, el gobierno de todo el mundo reposará sobre sus hombros. Entre su primera y su segunda venida su reino será en forma invisible (Lucas 17:20-21). El Mesías reinará sobre los que confían en Él y lo obedecen como Señor de sus vidas. Este es el reino invisible actual del Mesías, pero un día este reino será visible y además universal, donde Él reinará aún sobre los que no lo reconocen como Señor en sus corazones.
Este será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios Le dará el trono de Su padre David;
Lucas 1:32
y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y Su reino no tendrá fin.
Lucas 1:33
Acercándose Jesús, les dijo: “Toda autoridad Me ha sido dada en el cielo y en la tierra.”
Mateo 28:18
En Su manto y en Su muslo tiene un nombre escrito: “REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.”
Apocalipsis 19:16
Jesús es el regalo que no sabíamos pedir, para la necesidad que no podíamos saciar.
El regalo de la navidad es inesperado porque…
1- Es un niño.
2- Es preexistente.
3- Es gobernador soberano.
4- Es la paz verdadera.
Porque un Niño nos ha nacido, un Hijo nos ha sido dado, y la soberanía reposará sobre Sus hombros. Y se llamará Su nombre Admirable Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz.
Isaías 9:6
Él es el único que puede establecer la paz verdadera. No solamente se mantendrá su reino en perfecta paz sino que ahora todos nosotros tenemos la posibilidad de disfrutar de esa paz en nuestros corazones cuando le permitimos a Él que gobierne completamente sobre nuestras vidas.
La paz les dejo, Mi paz les doy; no se la doy a ustedes como el mundo la da. No se turbe su corazón ni tenga miedo.
Juan 14:27
Por tanto, habiendo sido justificados por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo,
Romanos 5:1
… El será nuestra paz.
Miqueas 5:5
El aumento de Su soberanía y de la paz no tendrán fin. Sobre el trono de David y sobre su reino, Para afianzarlo y sostenerlo con el derecho y la justicia. Desde entonces y para siempre. El celo del SEÑOR de los ejércitos hará esto.
Isaías 9:7
Así como la historia de Valjean en la obra de Victor Hugo – Los miserables. Tu y yo necesitamos el regalo de gracia que nos transforma. Recibe hoy el mejor regalo de navidad. No unos candelabros, Recibe a Jesús, quien vino en forma de niño. Preexistente, gobernador soberano y príncipe de paz.
Jesús es el regalo que no sabíamos pedir, para la necesidad que no podíamos saciar.

