Colosenses 3:12-13; ¿Cómo perdonar lo que no puedo olvidar?
En este mensaje, el Pastor José Alonso nos guía a través de Colosenses 3:12-13 para descubrir qué significa realmente perdonar, lo que el perdón no es, y cómo seguir el ejemplo de Cristo en medio del dolor. No importa cuán grande haya sido la ofensa, Dios nos ofrece la libertad y la paz que vienen al perdonar. 👉 No olvides suscribirte y activar la campanita para más mensajes que edifiquen tu vida.
Puntos Principales
- 1Lo que el perdón ______ es. A. Perdonar no es ______________. B. Perdonar no es un ______________.
- 2Jesús ejemplifica lo que el perdón ______ es. A. El perdón es una ______________. B. El perdón es ______________ en acción.
- 3Perdonar es ______________ no recordar. A. Prometo no ______________ en tu ofensa. B. Prometo no ______________ tu ofensa. C. Prometo no ______________ a otros de tu ofensa.
Versículos
Hoy deseo iniciar contándoles un dato muy interesante.
En algunas de las islas Polinesias en donde los indígenas nativos pasan mucho de su tiempo en guerras y peleas. La costumbre es que cada hombre tenga recordatorios visibles de su odio.
Ellos hacen esto colgando objetos del techo de sus chozas. Cada artículo colgado representa algo que les recuerda el mal que otras personas les han hecho. Esto lo hacen con el propósito de no olvidar las razones que tienen para odiar a otros y no dar espacio al perdón.
¿Se imaginan si nosotros hiciéramos lo mismo? Nuestras casas parecerían tiendas de artesanías.
Esta práctica en las islas polinesias es una ilustración de lo que hacemos en nuestra vida, porque, aunque no practicamos literalmente esta costumbre tan particular si solemos dejar recordatorios en nuestro corazón de las ofensas que otros nos han hecho alimentando malos sentimientos. El otro problema es que la mayoría de las cosas que necesitamos perdonar son prácticamente imposibles de olvidar. Por esto el título del mensaje de hoy es…
¿Cómo perdonar lo que no puedo olvidar?
Este es un tema sensible porque seguramente has sido herido más de lo que cualquiera a tu alrededor se pueda imaginar. De pronto cargas con un profundo dolor que nadie sabe, de pronto alguien te hirió más de lo que tu a veces puedes soportar.
De pronto tú has sido víctima de…
- Expectativas (tenías expectativas y te han defraudado)
- Traición (mentiras, manipulación, engaño, infidelidad)
- Robo (Personas que te han quitado lo que tanto te ha costado trabajar)
- Injusticia (Victima de injusticia)
- Agresión (maltrato emocional o psicológico, verbal, físico, aún sexual)
Seguramente me estás escuchando y te preguntas, ¿cómo poder perdonar esas heridas tan profundas en tu vida?, especialmente dada la realidad que jamás podrás olvidar el dolor, la angustia y el sufrimiento que esas heridas te ocasionaron. ¿Podré algún día perdonar, aunque no pueda olvidar? ¿Qué es en realidad el perdón? Estas son precisamente las preguntas que vamos a responder a la luz del texto de la Palabra de Dios hoy en Colosenses 3:12-13.
Y la idea principal que deseo que recuerden hoy es que:
Es posible perdonar, aunque sea imposible olvidar.
Hoy vamos a empezar por lo que el perdón NO es, luego vamos a ver un ejemplo perfecto del perdón y finalmente vamos a aprender a perdonar aunque no podamos olvidar. Iniciemos con…
I. LO QUE EL PERDÓN NO ES.
Vamos a empezar a hablar de lo que NO es el perdón.
A- Perdonar no es olvidar
Hemos escuchado el dicho popular: “yo perdono, pero no olvido”. Y generalmente se usa para justificar el odio que permanece porque la herida no se puede olvidar. Es usado para justificar que tenemos recordatorios de lo que otros nos han hecho.
Colosenses 3:13 soportándose unos a otros y perdonándose unos a otros, si alguien tiene queja contra otro. Como Cristo los perdonó, así también háganlo ustedes.
El mensaje Jesús es contrario a lo que este mundo enseña: ojo por ojo, diente por diente, el que la hace la paga, el que a hierro mata a hierro muere.
El lenguaje que se usa en este versículo implica que el perdón se nos da como una acción a ejecutar. “perdonándose unos a otros” “Como Cristo los perdonó, así también háganlo ustedes.” Esto implica que el perdón es algo activo, es algo que requiere el ejercicio de nuestra voluntad, es algo que requiere intencionalidad, no va a suceder por sí mismo.
Aquí no se menciona nada acerca de olvidar para perdonar, aquí se dice que perdonemos independientemente de si olvidamos o no.
Analicemos que significa olvidar.
Es un proceso pasivo donde un evento pasado, dato, o persona se borra de la memoria. No hago nada para olvidar, porque si hago algo para olvidar entonces en realidad estoy haciendo algo para no olvidar porque entre más me esfuerce por olvidar algo, más lo refuerzo en mi mente y menos lo olvido. Es como el número de teléfono cuando éramos niños o jóvenes, se olvida solo, no hacemos nada para olvidarlo.
No es necesario olvidar para perdonar.
De hecho, Dios nos perdona, aunque en su omnisciencia tiene presentes nuestros pecados pasados, presentes y futuros. A Dios no se le olvida nada porque su memoria no es limitada como la nuestra ni se desgasta con el uso como nos pasa a nosotros. Así que Dios no necesita que algo se le olvide para podernos perdonar.
B- Perdonar no es un sentimiento
Una de las cosas con las que más luchamos es con los sentimientos cuando nos hieren, nos traicionan o nos ofenden. Y como no sentimos perdonar pensamos que no podemos.
Colosenses 3:13 soportándose unos a otros y perdonándose unos a otros, si alguien tiene queja contra otro. Como Cristo los perdonó, así también háganlo ustedes.
Soportándose = tolerar, aguantar, resistir, sobrellevar
Si alguien tiene queja = acusación, se ha sido victima de algo,
El escenario aquí es cuando algo nos ha afectado, cuando otros nos hacen cosas que nos ofenden, nos molestan, o nos incomodan.
O sea que los sentimientos en estas circunstancias son negativos, son de molestia, de ira, de desilusión, de rabia, de desespero, de incomodidad, aún de odio y rechazo.
Y es medio de estas circunstancias que se nos llama a perdonar.
Esto quiere decir que podemos perdonar aún cuando nuestros sentimientos están afectados o son negativos, o aún cuando nuestros sentimientos nos dicen que no.
Los sentimientos deben ser informativos y no decisivos.
En otras palabras, los sentimientos son solo útiles para informarnos de como nos afectan las cosas, pero no deben ser el factor que determina una decisión. No debemos actuar en las emociones, los sentimientos no deben ser los que decidan el curso de acción porque esto nos lleva a grandes consecuencias.
Es posible perdonar, aunque sea imposible olvidar.
II- JESÚS EJEMPLIFICA LO QUE EL PERDÓN SI ES
Ya sabiendo que el perdón no es olvidar ni tampoco un sentimiento. Ahora pasemos a entender lo que el perdón sí es.
Colosenses 3:13 soportándose unos a otros y perdonándose unos a otros, si alguien tiene queja contra otro. Como Cristo los perdonó, así también háganlo ustedes.
El llamado es a que nosotros perdonemos como Cristo nos perdonó.
Es muy importante entender que para recibir el perdón de Dios en Cristo Jesús es necesario arrepentirnos, o sea reconocer nuestra maldad y confesarla delante de Dios con la intención de abandonar el pecado.
Si aún no te has arrepentido de tu vida de pecado, y aún no has entregado tu vida a Jesús, hoy es el día que el Señor ha preparado para ti.
Hechos 3:19
Por tanto, arrepiéntanse y conviértanse, para que sus pecados sean borrados…
Hay que desear el perdón de Dios. Es necesario pedirlo para poder recibirlo.
Isaías 44:22
He disipado como una densa nube tus transgresiones, Y como espesa niebla tus pecados. Vuélvete a Mí, porque Yo te he redimido.
Vuelve tu corazón a Dios, Él quiere disipar tus pecados como desaparece la densa niebla.
Salmo 103:12
Como está de lejos el oriente del occidente, Así alejó de nosotros nuestras transgresiones.
Miqueas 7:19
Pisoteará nuestras iniquidades. Sí, arrojarás a las profundidades del mar todos nuestros pecados.
Isaías 38:17
…Porque echaste tras Tus espaldas todos mis pecados.
A- El perdón es una decisión
Dios decide borrar nuestros pecados
Dios decide disipar nuestros pecados
Dios decide alejar nuestros pecados como está de lejos el oriente del occidente
Dios decide hundir nuestros pecados en las profundidades del mar
Dios decide poner tras sus espaldas nuestros pecados para que no estén delante de Él.
Es claro que el perdón es una decisión y dado que la manera en que Dios nos perdona en Cristo es el ejemplo para seguir. Para nosotros también el perdón es una decisión.
Es posible perdonar, aunque sea imposible olvidar.
B- El perdón es gracia en acción
Palabra en griego es la forma verbal del sustantivo gracia (Caris)
Por eso no importan como nos sentimos, y por eso no importa si no hemos olvidado la ofensa.
Porque el perdón es algo que se otorga cuando la persona que me ofendió no se lo merece.
Tal como Jesús hizo con nosotros, a pesar de que no merecemos su perdón, Él lo otorga a todo el que lo pida.
Romanos 5:8
Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
¿Qué pasa si la persona que me ofendió nunca me pide perdón?
Debo disponer mi corazón con una actitud de perdón. Esto es lo único que nosotros necesitamos y lo que Dios espera de nosotros. Esto nos da paz con Dios y nos permite experimentar libertad y paz interior.
Colosenses 3:12 Entonces, ustedes como escogidos de Dios, santos y amados, revístanse de tierna compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia;
La clave es decidir ser y hacer lo que vemos en Jesús.
III- PERDONAR ES DECIDIR NO RECORDAR
La realidad es que no puedo olvidar lo malo que otros me han hecho, pero lo que si puedo decidir es no recordarlo.
El famoso teólogo y reformador Martin Lutero Siglo XVI dijo algo muy sabio que ilustra esta idea de una manera muy clara.
No puedo evitar que los pájaros vuelen sobre mi cabeza, pero si puedo evitar que hagan un nido en ella.
A Dios no se le olvidan nuestros pecados, Él decide no recordarlos cuando nos arrepentimos.
Isaías 43:25
Yo, Yo soy el que borro tus transgresiones por amor a Mí mismo, Y no recordaré tus pecados.
Jeremías 31:34
…pues perdonaré su maldad, y no recordaré más su pecado.
Dios decide no recordar nuestros pecados.
Para nosotros el perdón también es un acto decisivo de la voluntad, es una decisión de no permitir que todo lo negativo de lo que me hicieron se convierta en mi prisión emocional, relacional, o aún espiritual.
Es posible perdonar, aunque sea imposible olvidar.
- promesas del perdón.
A- Prometo no detenerme en tu ofensa
No voy a quedarme en este incidente. Voy a determinar las consecuencias (no te voy a volver a confiar dinero, no deseo que sigas trabajando para mi, no vas a tener tu celular por 1 mes). Pero vamos a seguir a delante, el pecado trae consecuencias, pero no me voy a detener en tu ofensa.
B- Prometo no recordarte tu ofensa
Pastor es que mi esposa con frecuencia se pone histórica. ¿Quiere decir histérica?
No pastor, histórica porque siempre me anda recordando la historia detallada de mis faltas desde que nos conocimos.
C- Prometo no mencionar a otros tu ofensa
Chisme. Murmuración. Contaminar el corazón de otros.
Perdonar es difícil – el dolor, la tristeza, la depresión que hemos pasado, es muy duro simplemente dejar ir todo eso y decidir otorgar el perdón
Perdonar duele – porque la persona no se lo merece, no ha hecho nada para ganarse el perdón.
Perdonar cuesta – implica humildad de mi parte, se siente como que más encima me toca a mí dar el paso más difícil. Cómo que ahora es nuestra responsabilidad cuando nunca la pedimos.
No podemos olvidar algo que nos ha hecho mucho daño, pero si podemos decidir no recordarlo. Este es el primer paso, luego tus emociones serán sanadas con el tiempo, dirige tus emociones y no te dejes dirigir por ellas. Escoge tus pensamientos y no te deje dominar por ellos.
El Famoso escritor Ernest Hemingway escribió una historia corta titulada “La Capital del mundo”. En ella se narra la historia de un padre español que quería reconciliarse con su hijo que se había ido de la casa para Madrid. El padre en un momento de remordimiento sabiendo que sería casi imposible encontrar a su hijo Paco buscándolo en las calles de Madrid, decidió publicar un aviso clasificado en el periódico el liberal que decía lo siguiente:
“Paco, te espero en el hotel Montana el martes al medio día.
¡Todo está perdonado! Te amo, papá”
Paco es un nombre tan común en España que cuando el padre llegó al hotel Montana el martes al medio día, encontró a 800 jóvenes llamados Paco esperando reconciliarse cada uno con su padre buscando recibir el perdón que nunca pensaron que seria posible recibir.
No importa lo que hallas hecho, el Padre celestial extiende sus brazos hoy a ti para perdonarte todos tus pecados, ven a él y experimenta el perdón verdadero. Si ya has experimentado el perdón de Dios es el momento de tomar el teléfono o escribir una carta o un email para otorgar el perdón que de pronto ni siquiera te han pedido.
Es posible perdonar, aunque sea imposible olvidar.


