Colosenses 3:18-19; El corazón de la sujeción
¿Qué significa realmente la sujeción bíblica? ¿Es una herramienta de opresión o una expresión del diseño perfecto de Dios para el matrimonio?En este mensaje, el Pastor José Alonso nos guía a través de Colosenses 3:18-19 para descubrir que la verdadera sujeción no nace del control, el abuso o la inferioridad, sino del carácter de Cristo obrando en el corazón. Aprenderemos cómo Dios diseñó el matrimonio para reflejar una relación de amor, respeto y complementariedad, donde tanto el esposo como la esposa cumplen un papel esencial para el bienestar del hogar.A través de principios prácticos y enseñanzas bíblicas, veremos que la sujeción que agrada a Dios es una respuesta voluntaria que fluye de una vida transformada por el Evangelio y se convierte en un instrumento de gracia, bendición y armonía para la familia.
Puntos Principales
- 1La sujeción bíblica _________ es un instrumento de _________.
- ASujeción _________ es _________.
- BSujeción _________ es estar de acuerdo en _________ con el esposo.
- CSujeción _________ es_________.
- DSujeción _________ es sometimiento al _________.
- 2La sujeción de la esposa es un instrumento de _________.
- A_________.
- B_________. 1. _________ el liderazgo del esposo 2. _________ el rol del esposo
- C_________.
- D_________.
Versículos
Hoy quiero iniciar hablándoles de algunos datos curiosos del corazón y del cerebro y al final les voy a hacer una pregunta.
Cerebro tiene 100,000 millones de neuronas, en un grano de arena caben 100,000 neuronas
La información en el cerebro viaja a 268 millas por hora (428.8) km/h
El cerebro puede almacenar mas de 2500 Terabytes 2.5 millones de megabytes.
El corazón palpita más de 100,000 veces al día y más de 36 millones de veces al año.
El corazón bombea más de 2000 galones de sangre al día. 20% de la sangre del cuerpo va al cerebro.
Cada día el corazón genera suficiente energía como para manejar un camión por 20 millas
Pregunta: cuál es más importante, ¿el cerebro o el corazón? Tenemos 3 opciones de respuesta. Piénsenlo muy bien.
A- El cerebro es más importante
B- El corazón es más importante
C- Los dos son iguales de importantes
La relación entre estos dos órganos vitales es bastante compleja y absolutamente necesaria para la vida. Aún la ciencia no ha podido descifrar todos los detalles de esta interacción entre el cerebro y el corazón. Lo que si se sabe es que el cerebro lidera y coordina a todo el cuerpo, pero el corazón ayuda y habilita al cerebro a liderar correctamente.
Esta increíble armonía entre el cerebro y el corazón es lo que les permite a todos los demás órganos recibir las instrucciones y el oxigeno y nutrientes que necesitan para no solo sobrevivir sino crecer y florecer.
Esta es una ilustración de la relación matrimonial. Para que el matrimonio funcione en armonía, los roles del esposo y la esposa se deben cumplir a cabalidad y en total unidad y sincronía. El esposo y la esposa se complementan de manera ideal para que la familia funcione perfectamente y todos sus miembros tenga vida, crecimiento, y fortaleza. Hoy vamos a hablar de rol de la mujer y de pronto te preguntas ¿cuál es en realidad el rol de la mujer en el matrimonio? ¿qué significa en realidad la sujeción? ¿es la sujeción un concepto machista? Estas y otras preguntas son las que vamos a responder a la luz de la Palabra de Dios en este mensaje.
Hoy nos vamos a enfocar en el rol de la mujer en el matrimonio y vamos a hablar de una de las palabras clave en el éxito del matrimonio. SUJECIÓN
Por eso he titulado este mensaje: EL CORAZÓN DE LA DE SUJECIÓN.
Si estas viendo este mensaje con tu esposa, o futura esposa, o hay una mujer contigo, tómala del brazo y dile, “no salgas a correr”.
Hoy día muchas mujeres piensan equivocadamente que la Biblia es un libro machista que quiere tener a la mujer como una esclava en la casa y creen que eso es lo que significa que la mujer se someta al esposo. Sin embargo, como veremos hoy, eso no puede estar más lejos de la verdad.
Idea principal:
La sujeción que agrada a Dios nace del carácter de Cristo, no de la opresión del hombre.
Colosenses 3:18 Mujeres, estén sujetas a sus maridos, como conviene en el Señor…
Aquí Pablo una palabra en modo imperativo que indica que es un mandamiento del Señor, pero está en voz media, que indica que la persona que hace la acción es la misma que recibe la acción. En otras palabras, el mandato es a que la mujer casada se someta a sí misma al Señor.
La acción de someterse no es hecha por otra persona sobre ella, sino que la misma mujer voluntariamente se pone bajo el liderazgo de su esposo.
Definición de sujeción: Reconocer la autoridad de otro y ponerse voluntariamente bajo su liderazgo.
I. LA SUJECIÓN BÍBLICA NO ES UN INSTRUMENTO DE DESGRACIA
El tema de la sujeción es un tema difícil porque es una realidad que hemos visto ejemplos terribles de sujeción y pensamos que esos malos ejemplos representan la realidad bíblica acerca del tema.
Deseo iniciar reconociendo que muchas mujeres que escuchan este mensaje seguramente han sufrido las consecuencias del abuso en nombre de la sujeción. Muchas de ustedes recuerdan quizás a la abuelita que soportó infidelidades, golpes, maltratos, abusos, y todo tipo de atrocidades en nombre de la sujeción.
Es posible que ahora te encuentres sola porque no soportaste más ese maltrato, o es posible que ahora empezaste un nuevo hogar y quieres hacer las cosas mejor. Si este es tu caso, este mensaje te dará la instrucción que necesitas para que en este nuevo hogar puedas hacerlo mejor o evitar ser victima del maltrato.
Cualquiera que sea tu situación, me alegra que estés escuchando este mensaje de Dios para ti.
Varones, Dios también tiene mucho por hablarles hoy, así que permanezcan atentos.
Vamos a empezar por lo que la sujeción no es.
A- Sujeción no es esclavitud
Cuando la Biblia habla de sujeción no está hablando de obediencia absoluta como si la mujer fuera una esclava que pierde su identidad, su libertad o su propósito por completo y simplemente se convierte en el apéndice de su esposo.
La sujeción bíblica no llama a la mujer a que haga todo lo que su esposo le pida. De hecho, algo interesante es que en esta sección de Colosenses Pablo les habla a las esposas, a los esposos, a los hijos, a los padres, y a los esclavos o siervos y a los amos.
A los hijos y a los esclavos o siervos, el mandato es a OBEDECER.
Los hijos obedezcan a sus padres.
Los esclavos o siervos obedezcan a sus amos.
Ósea que a los hijos y a los esclavos o siervos se les ordena que hagan lo que se les mande, que sigan instrucciones y punto.
Pero a la esposa no se le dice que “obedezca” a su esposo, sino que se le dice que se sujete a su esposo.
Varón si estás tratando a tu esposa como una esclava, estás deshonrando a Cristo y estás pecando en gran manera.
En el caso del corazón y el cerebro, ninguno es esclavo del otro. Su relación es una continua colaboración que trae beneficios para los dos.
La sujeción que agrada a Dios nace del carácter de Cristo, no de la opresión del hombre.
B- Sujeción no es estar de acuerdo en todo con el esposo
A la mujer jamás se le dice en la Biblia que no tiene derecho a tener su propia opinión. Por el contrario, miremos lo que dice
Génesis 2:18 Entonces el SEÑOR Dios dijo: “No es bueno que el hombre esté solo; le haré una ayuda adecuada.”
Ayuda adecuada en hebreo significa literalmente “de acuerdo a lo opuesto”. Esto indica que la mujer fue creada como el complemento perfecto del hombre.
Varón, la Biblia dice que la mujer fue creada como la ayuda idónea del hombre. Así que tu esposa es tu compañía indispensable, ayuda a tu medida y perfectamente adecuada.
Por lo tanto, el hombre sabio escuchará y tendrá en cuenta la opinión de su esposa.
No quiere decir que siempre haremos lo que diga la esposa, pero si debemos siempre escuchar y tener en cuenta su opinión porque Dios creo a la mujer como la ayuda idónea del hombre. Si no aprovechamos y celebramos esta bendición somos muy necios.
Mujer tu eres indispensable para la plenitud en el hogar, el valor que Dios te dio es indispensable e incalculable.
C- Sujeción no es inferioridad
Desafortunadamente muchas culturas han usado el poder y el liderazgo del hombre de una manera equivocada y ha quedado la sensación que todo tipo de sujeción es inferioridad. Sin embargo, la Biblia es clara desde el primer capitulo que el hombre y la mujer tienen el mismo valor delante de Dios y juntos representan la imagen de Dios.
Génesis 1:27 Dios creó al hombre a imagen Suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.
Juntos, hombre y mujer somos la imagen de Dios.
No se trata de inferioridad se trata de sujeción voluntaria para asumir un rol específico que hace que el hogar florezca conforme a la voluntad de Dios.
Así como el corazón no es inferior al cerebro ni el cerebro es inferior al corazón, sino que tienen diferentes roles. La mujer no es inferior al hombre porque su rol sea diferente.
La sujeción que agrada a Dios nace del carácter de Cristo, no de la opresión del hombre.
D- Sujeción no es sometimiento al abuso
Dios no te ha llamado mujer a estar sometida al abuso de ningún hombre. Ni al abuso psicológico, ni emocional, ni físico, ni sexual.
No estas llamada a vivir bajo el temor del autoritarismo de un esposo tirano.
Si te encuentras en una situación como estás acude a las autoridades, no es la voluntad de Dios que te sometas a eso. Huye, sal de allí, busca ayuda. Confía en Dios, no porque no tienes trabajo o recursos tienes que estar sometida a ese abuso.
Un ejemplo que nos ayuda a entender la sujeción es cuando entregamos nuestra vida a Dios. Ahora nos sometemos al liderazgo de Cristo por medio de Su Palabra. No porque Dios me obliga a que lo ame sino porque al darme cuenta de su gran amor no puedo resistirme a someterme voluntariamente a su liderazgo y reconocer su autoridad. Dios no me hace mal, no me maltrata, pero, aunque no me de siempre lo que yo quiero y aún a veces me de lo que no quiero, aún así me someto.
Donde hay legalismo, machismo o misoginia hay abuso, huye de eso mujer.
Colosenses 3:18-19 Mujeres, estén sujetas a sus maridos, como conviene en el Señor. Maridos, amen a sus mujeres y no sean ásperos con ellas.
Ahora que ya vimos lo que la sujeción bíblica no es, veamos lo que la sujeción bíblica si es y como se expresa de manera práctica en la vida diaria, Para esto vamos a estudiar un pasaje paralelo en 1 de Pedro.
1 Pedro 3:1 Asimismo ustedes, mujeres, estén sujetas a sus maridos,
Aquí Pedro reafirma el mandamiento que Pablo da en Colosenses 3:18 a las esposas.
II. LA SUJECIÓN DE LA ESPOSA ES UN INSTRUMENTO DE GRACIA
1 Pedro 3:1 …de modo que si algunos de ellos son desobedientes a la palabra, puedan ser ganados sin palabra alguna por la conducta de sus mujeres
Es claro que el objetivo “de modo que” es que, si una mujer vive con un hombre no creyente, él pueda ser ganado a la fe por la conducta de la esposa cristiana.
La sujeción tiene que ver con la conducta, con la actitud de la esposa cristiana.
A. Pureza
1 Pedro 3:2 al observar ellos su conducta casta NVI “conducta integra” NTV “Vida pura”
En griego la palabra hace referencia a la pureza en el sentido de piedad, a lo que el cristianismo representa de manera practica en la vida diaria. Todo lo que hace es puro porque se hace pensando en Dios, en la gloria de Dios, Dios es el centro y la motivación de sus acciones, no ella misma. Esto se verá reflejado en su manera de vestir, con pureza, en su manera de hablar, con pureza, sin nada sucio, en su conducta y manera de conducirse, con toda pureza, esto incluye la pureza sexual y que no anda provocando a los hombres con su conducta o manera de vestir.
Una mujer impura en su manera de hablar, de vestir y de actuar no puede ser un instrumento de gracia en la vida de su esposo, sino que será un instrumento de desgracia.
Una mujer impura refleja que no está sujeta al liderazgo de su esposo y no está bajo la cobertura de Dios en la estructura de un hogar en orden.
La palabra griega implica piedad, ósea que una mujer sujeta a su esposo ora por él.
La admiración que tengo por mi esposa por su pureza manifiesta en su forma de hablar, de vestirse y de vivir me motivan mucho a ser un esposo ejemplar para ella. Cuando yo miro a mi esposa veo una mujer de Dios, cuando oigo sus palabras, escucho a una mujer decente y que usa sus palabras con gracia. Cuando medito en las acciones de mi esposa veo una mujer sometida a Dios a mi liderazgo, una mujer digna de admirar.
La sujeción que agrada a Dios nace del carácter de Cristo, no de la opresión del hombre.
1 Pedro 3:2 al observar ellos su conducta casta y respetuosa
B. Respeto
La palabra en griego es FOBOS de donde viene la palabra fobia, o miedo. El rango semántico, ósea los significados posibles incluyen no solo miedo o terror, sino también reverencia, y respeto. Como veremos en el versículo 6, el significado no es que tengan terror de sus maridos o miedo, sino que sean reverentes y respetuosas como se es con alguien en alta estima o autoridad. No olviden damas que Dios mismo ha dado al hombre la autoridad en el hogar, la cual como veremos no es para maltratar sino para dirigir, y es al hombre a que Dios le pedirá cuentas por el liderazgo de sus matrimonios. Por lo tanto, el respeto al esposo es respetar el orden que Dios estableció.
El respeto es el valor más arraigado en el hombre. El respeto es también la clave para motivar al esposo a amar a su esposa. La clave para crear en un esposo tiernos sentimientos de amor hacia su esposa es mostrarle respeto incondicional. La mejor manera de la mujer expresar su amor es expresando respeto hacia su esposo.
Imagínense si el corazón en una situación de peligro decide revelarse contra el cerebro. Y decide que no va a palpitar más rápido, obviamente el cuerpo no podrá huir o responder con la agilidad y rapidez que necesita.
Algunas maneras de expresar respeto al esposo son:
- Afirmar el liderazgo del esposo: Dios le ha encargado al hombre el liderazgo del hogar. La mujer necesita reconocer el liderazgo de su marido sobre el hogar, y aún promoverlo. El hombre es cabeza del hogar. En consecuencia, la mujer necesita valorar el deseo de servir y dirigir del hombre, y sujetarse a su marido. En muchos casos, a la mujer le será necesario dejar el liderazgo del hogar y respaldar a su esposo como el líder (no haciendo su papel). No trates a tu esposo como un hijo, no lo desautorices en público.
De pronto tu te preguntas qué puedes hacer si tienes un esposo que no lidera, que es apático, y no expresa iniciativa para nada. Lo más natural será que tu quieras tomar la iniciativa mujer, pero si tomas las riendas en vez de esperar en Dios para mover a tu esposo, el perderá la motivación de cumplir con sus responsabilidades que Dios le ha encomendado.
Dios creó al hombre para que tomará la iniciativa y a la mujer para responder a ella. Motívalo en amor, resalta los más pequeños indicios de liderazgo, no le quites su lugar ni las oportunidades para ejercer el liderazgo.
La responsabilidad de cuidar, proteger, dirigir, liderar, proveer y sustentar una familia es algo muy difícil. El hombre se siente muy respetado cuando la esposa valora su esfuerzo y deseo de sacar adelante a la familia. Es importante afirmar el agradecimiento y la admiración con palabras y acciones concretas frecuentemente. Aún cuando al esposo no le salen bien las cosas.
Mi esposa constantemente valida y expresa su agradecimiento por las cosas que hago al ejercer mi rol y ha inculcado en nuestras hijas ese agradecimiento y valoración.
- Honrar el rol del esposo: no manifestar critica destructiva: La mujer debe manifestar al esposo las inconformidades o sugerencias de cambio o mejora con amor y sin tonos o actitudes desafiantes, acusadoras o condenadoras. Lo debe hacer con admiración, respeto y cariño.
El respeto implica evitar a toda costa el sarcasmo, la burla, el menosprecio (publico y privado), la impaciencia, la irritabilidad, la intolerancia, las palabras hirientes, las miradas que matan, los gritos, el tono de voz o expresiones corporales inapropiadas, o la cantaleta. Implica respetar a su esposo en la toma final de decisiones como el líder del hogar aunque no se esté plenamente de acuerdo.
La sujeción que agrada a Dios nace del carácter de Cristo, no de la opresión del hombre.
1 Pedro 3:3 Que el adorno de ustedes no sea el externo: peinados ostentosos, joyas de oro o vestidos lujosos,
1 Pedro 3:4 sino que sea lo que procede de lo íntimo del corazón, con el adorno incorruptible de un espíritu tierno…
Pedro está enseñando que la verdadera belleza cristiana no depende de peinados elaborados, joyas de oro o ropa cara, sino de un espíritu humilde, apacible y tierno que es "de grande estima delante de Dios". Una mujer puede usar ropa fina, y verse muy elegante pero no debe poner su confianza, identidad o valor en eso, ni usarlo para humillar a otras mujeres o para sentirse superior a nadie.
C. Ternura
No quiere decir que no se arregle, o no use maquillaje, o no se adorne para ella misma y para su esposo. Por favor hermana, continúa arreglándote, y hombre no olvides incluir en el presupuesto familiar una categoría llamada “embellecimiento y hermosura”. No olvides que la Biblia dice que la mujer es la gloria del varón.
El punto aquí es que la característica principal no sea la belleza externa, sino la interna. De un espíritu tierno, que en griego significa gentil, considerado, cariñoso, que no se enfoca en sí mismo sino en el otro.
De que sirve tener una esposa que tenga el mejor peinado, la ropa más elegante, y las joyas más exclusivas si su actitud es conflictiva, beligerante, tosca, brusca, grosera, altanera, o áspera.
La sujeción que agrada a Dios nace del carácter de Cristo, no de la opresión del hombre.
1 Pedro 3:3-4 Que el adorno de ustedes… sea lo que procede de lo íntimo del corazón, con el adorno incorruptible de un espíritu tierno y sereno, lo cual es precioso delante de Dios.
D. Serenidad
Ese espíritu que caracteriza a la mujer cristiana no solo es tierno sino también sereno. Del griego calmado, no tormentoso, tranquilo. En otras palabras, que no sea una mujer que cuando venga el próximo huracán le pongan su nombre.
La esposa creyente no debe estar predicando incesantemente el evangelio a su marido no creyente. Esa no es la manera de ganarlo. En la mayoría de los casos él ya sabe lo que ella cree y está familiarizado con el plan de salvación de Dios. De modo que lo que ella necesita hacer no es predicar el evangelio, sino vivir el evangelio. Ella debe ganar a su marido por medio de su conducta sumisa. Ella debe ser la mejor esposa posible para la gloria de Dios, obedeciendo los prácticos principios de la Palabra de Dios.
Ilustración
Deseo cerrar este mensaje con la historia de una mujer que siempre daba cantaleta a su esposo no creyente por no ir a la iglesia. Le gritaba todos los domingos: Hijo del diablo, no vas a la iglesia.
Un día fue a la iglesia Shepherd’s en español y escuchó un sermón llamado el corazón de la sujeción donde se habló de lo que significa para la esposa esta sujeta a su esposo, ella hizo la resolución de aplicar el mensaje especialmente la serenidad y el respeto.
El siguiente domingo, ella en lugar de cantaleta le pregunta a su esposo si está bien con él que ella vaya a la iglesia, que ya le dejó el almuerzo listo y todo en orden. Él simplemente se pone de pie, se mete a la ducha, se arregla y ella no entendía para donde iba su esposo.
Cuando iba a salir de la casa ella le pregunta que para dónde va. Él le dice, hasta la semana pasada me dabas cantaleta todos los domingo por años, hoy has sido tierna y dulce, me has respetado. El mensaje que pudo cambiarte mujer es digno de ser escuchado. Llévame a esa iglesia.
La sujeción es la decisión firme que hace una esposa creyente de dejarse controlar por el Espíritu de Dios otorgando un trato respetuoso, amoroso y considerado al esposo desde el corazón. Sabemos que la sujeción implica morir a los deseos individuales para servir y seguir voluntariamente el liderazgo de tu esposo.
Si hoy tienes la convicción de que realmente no estás respetando ni sujetándote a tu esposo, confiésalo como pecado y humíllate ante Dios para que Él pueda obrar poderosamente en ti.
Pasaje


