Juan 12:12-15; Domingo de ramos: crónica de una entrada anunciada.
En este poderoso mensaje basado en Juan 12:12-15, el pastor José Alonso nos lleva a comprender el verdadero significado del Domingo de Ramos: no fue un evento improvisado, sino el cumplimiento exacto de una historia anunciada siglos antes.Así como en una crónica donde el desenlace ya está escrito, la entrada de Jesús a Jerusalén revela el control absoluto de Dios sobre el tiempo, la historia y cada detalle. A través de este pasaje, descubrimos cómo Dios manifiesta Su omnipotencia, omnisciencia, fidelidad y amor al enviar al Rey prometido.La multitud lo recibió con alabanzas y gritos de “¡Hosanna!”, pero este mensaje nos confronta con una verdad profunda: no basta con reconocer a Jesús con palabras… Él busca un corazón rendido y obediente.
Puntos Principales
- 1En el domingo de Ramos Dios revela…
- 2Su _________________.
- 3Su _________________.
- 4Su _________________.
- 5Su _________________.
- AM_________________.
- BG_________________.
Versículos
¹² Al día siguiente, cuando la gran multitud que había venido a la fiesta, oyó que Jesús venía a Jerusalén, ¹³ tomaron hojas de las palmas y salieron a recibir a Jesús, y gritaban: ¡Hosanna! Bendito el que viene en el nombre del Señor, el Rey de Israel. ¹⁴ Jesús, hallando un asnillo, se montó en él; como está escrito: ¹⁵ No temas, hija de Sión; mira, tu Rey viene, montado en un pollino de asna.
Juan 12:12 Al día siguiente, cuando la gran multitud que había venido a la fiesta, oyó que Jesús venía a Jerusalén,
Juan 12:13 tomaron hojas de las palmas y salieron a recibir a Jesús, y gritaban: “¡Hosanna! bendito el que viene en el nombre del Señor, el Rey de Israel.”
Juan 12:14 Jesús, hallando un asnillo, se montó en él; como está escrito:
Juan 12:15 “no temas, mira, Sion; he aquí, tu rey viene, montado en un pollino de asna.”
En una de las obras más famosas de la literatura, Crónica de una muerte anunciada, el nobel de literatura Colombiano, Gabriel García Márquez nos presenta un pequeño pueblo que se despierta sabiendo una sola verdad ineludible:
Los hermanos Vicario van a matar a Santiago Nasar por haber deshonrado a su hermana Ángela. Lo extraordinario de esta novela no es el asesinato en sí, sino que todo el mundo lo sabía. Lo sabía el carnicero en el mercado, lo sabía el lechero, lo sabía el alcalde e incluso el sacerdote. Los hermanos Pedro y Pablo Vicario, anuncian públicamente sus intenciones y van a afilar sus cuchillos de matar cerdos en el mercado, dándole a la gente indicios de lo que van a hacer.
El destino de Santiago Nasar no era un secreto susurrado en las sombras; era una fatalidad que flotaba en el aire de la mañana, un evento que todos comentaban. Desde la primera página del libro, el lector y el pueblo ya conocen el final. No hay sorpresa. La historia no se trata de qué va a pasar, sino del cumplimiento implacable de un destino que ya estaba en boca de todos. Fue, literalmente, la muerte más anunciada del mundo.
Esta imagen de un evento inevitable, un destino ya escrito y conocido por la comunidad, nos sirve como un espejo perfecto para viajar en el tiempo y mirar hacia Jerusalén en el primer día de la Semana Santa.
Porque lo que ocurrió ese domingo no fue una marcha improvisada, ni un desfile organizado a última hora por una multitud emocionada. Lo que ocurrió ese día fue la Crónica de una entrada anunciada que es precisamente el título del mensaje de hoy. En el Domingo de Ramos ocurrió lo que llamamos la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén. Leamos de nuevo...
Juan 12:13 tomaron hojas de las palmas y salieron a recibir a Jesús, y gritaban: “¡Hosanna! bendito el que viene en el nombre del Señor, el Rey de Israel.”
Siglos antes de que Jesús siquiera naciera, los profetas de Israel ya habían escrito el guion de este momento exacto. No era un secreto. Los escribas habían copiado las palabras, los fariseos las estudiaban de memoria y el pueblo llevaba generaciones enteras esperando que esta página de la profecía se volviera realidad.
La idea principal del mensaje de hoy que deseo que recuerden es: Debo recibir al Rey anunciado, no solo con labios que aclaman, sino con corazón que obedece.
Hoy quiero mostrarles 4 cosas que Dios revela en el domingo de Ramos.
En el domingo de Ramos Dios revela…
1- Su omnipotencia.
Esta palabra viene del latín onmis que significa todo, potens que significa poderoso y el sufijo ia que significa cualidad. Omnipotencia, la cualidad de ser todopoderoso o de tener todo el poder.
Resulta que Dios predijo el domingo de Ramos más o menos 570 años antes del día que sucedería. Vamos a analizar hoy lo que se conoce como la profecía de las 70 semanas de Daniel. Pero para darnos un poco de contexto vamos a ver nuestra línea del tiempo. Aquí tenemos la gráfica que nos va a ayudar a entender todo lo que les voy a mostrar hoy. Esta es una de las profecías más impresionantes de toda la Biblia, así que estén muy atentos. Aquí encontramos una línea en la parte de abajo con una Biblia. Al frente de la Biblia están los pasajes bíblicos donde se encuentras los eventos que estarán mencionados en la línea más delgada encima de la línea gruesa.
Resulta que Dios le había dado la orden a Israel que después de cada 6 años de labranza de la tierra la debían dejar descansar el séptimo año de cada siclo de 6 años. Israel desobedece y por 490 años no dejan descansar la tierra. O sea que desobedecieron 70 veces el no dejar descansar la tierra durante 490 años. Por esa razón en el año 605 a.C. se cumple lo que Dios predijo por medio del profeta Jeremías, quien anuncio que Dios traería a los Babilonios para disciplinar a Israel por su desobediencia. Con la primera conquista de Babilonia a Judá en el 605 inicia la cuenta de los 70 años de cautiverio en el exilio que experimentarían los judíos. Durante el exilio, los persas derrotan a los Babilonios, asi que los exiliados ahora están bajo el poder de los Persas. En el año 535 a.C. se cumplen los 70 años de cautiverio y el rey Ciro de Persia manda a que los judíos regresen para reconstruir la ciudad. Eso lo encuentran allí en 2 Crónicas 36:21-23.
Un año antes que se cumpliera el fin de los 70 años de cautiverio, Dios le da una profecía al profeta Daniel que se conoce como la profecía de las 70 semanas. Vamos a ir al libro de Daniel para analizar de qué manera se predijo el Domingo de Ramos de manera precisa.
Daniel 9:25 Has de saber y entender que desde la salida de la orden para restaurar y reconstruir a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas y sesenta y dos semanas. Volverá a ser edificada, con plaza y foso, pero en tiempos de angustia.
Aquí se mencionan varias cosas que vamos a ubicar en nuestra línea del tiempo. Se habla de:
- Una orden para restaurar y reconstruir a Jerusalén.
- Siete semanas
- Sesenta y dos semanas
- Reedificación en tiempos de angustia
Se nos dice que va a ver un grupo de 7 semanas y otro de 62 semanas.
Lo interesante es que en Hebreo no dice la palabra “semanas” que encontramos aquí en Daniel 9:25
En realidad, la palabra usada se debería traducir septenio. Así como década sabemos que son 10 años, y quinquenio 5 años, septenio es la mejor traducción aquí en lugar de semanas. Los que dice en realidad es que habrá 7 grupos de 7 años y 62 grupos de 7 años.
Veamos esto en la gráfica. Esa orden de reconstruir se da en el capítulo 2 de Nehemías cuando el rey Persa Artajerjes decreta que Nehemías vaya a reconstruir las murallas de Jerusalén y se nos da la fecha exacta que corresponde al 14 de Marzo del año 445 a.C.
Este versículo nos aclara que primero pasaran siete periodos de 7 años, ósea 49 años y se edificaría la Santa Ciudad, Jerusalén en tiempos de angustia. Al leer el libro de Nehemías nos damos cuenta del cumplimiento de esta profecía ya que ciertamente la reconstrucción de Jerusalén fue muy difícil y los judíos se enfrentaron a muchos enemigos. Fueron tiempos de angustia. Entonces si empezamos en el año 445 y avanzamos 49 años, esto nos lleva al año 396 antes de Cristo, el cual fue precisamente el año cuando se completó la reconstrucción de la Santa Ciudad, y el templo.
El otro grupo de 62 septenios (semanas de 7 años) suman 434 años. Al sumar esos dos grupos de septenios tenemos un total de 483 años. Un total de 69 septenios o grupos de 7 siete años que pasarían entre el decreto de la reconstrucción de Jerusalén hasta el Mesías príncipe. Encima de 483 años vemos una nota que dice 476 años solares. Resulta que los años de los judíos son lunares y no solares, o sea son años de 360 días en lugar de 365 de un año solar. Así que cuando hacemos la conversión 483 años lunares son 476 años solares.
No se confundan con eso, solo es para que si hacen la cuenta ustedes entiendan que deben tener eso en cuenta.
Al avanzar 476 años solares a partir del año 445 antes de Cristo, llegamos al año 31 después de Cristo. Así que la profecía es sorprendentemente exacta teniendo en cuenta que existe un error de aproximadamente 2 o 3 años en la fijación de la fecha del año 0 según el calendario gregoriano que manejamos hoy. Esto nos lleva exactamente a abril 6 del año 32 d.C. que fue cuando Jesús entró a Jerusalén el domingo de Ramos. Pensemos en esto por un momento. Dios despliega su poder absoluto sobre todas las cosas en el domingo de ramos al demostrar que tiene control sobre el tiempo, los imperios, los reyes de la tierra, las decisiones y los eventos que ocurren de manera detallada.
Si en realidad crees que Dios es todo poderoso y la crónica de una entrada anunciada te lo muestra, entonces recuerda la idea principal.
Debo recibir al Rey anunciado, no solo con labios que aclaman, sino con corazón que obedece.
En el domingo de Ramos Dios revela…
1- Su omnipotencia.
2- Su omnisciencia.
En el domingo de ramos Dios no solo revela Su omnipotencia sino también Su omnisciencia.
Mateo 21:4 Esto sucedió para que se cumpliera lo que fue dicho por medio del profeta, cuando dijo:
Mateo 21:5 “Digan a la hija de Sion: ‘mira, tu rey viene a ti, humilde y montado en un asna, y en un pollino, hijo de bestia de carga.’”
Esta es la profecía de Zacarias 9:9 que se da 500 años antes del nacimiento de Jesús.
Dios anuncia detalles sorprendentes como la fecha exacta y las circunstancias exactas. No había como perderse la llegada.
De hecho, una comunidad de judíos conocidos como los esenios dedicados a estudiar y a hacer manuscritos de la Biblia en la zona conocida como Cumrán al lado del mar muerto donde se encontraron los rollos de Cumrán. Ellos creían firmemente que la profecía de las 70 semanas de Daniel se cumpliría en su generación, o sea en el primer siglo.
Dios conoce perfectamente el futuro, y todos los detalles porque Él mismo los establece. Domingo de ramos: crónica de una entrada anunciada.
En el domingo de Ramos Dios revela…
1- Su omnipotencia.
2- Su omnisciencia.
3- Su fidelidad.
Zacarías 9:9 ¡Regocíjate sobremanera, hija de Sion! ¡Da voces de júbilo, hija de Jerusalén! Tu Rey viene a ti, justo y dotado de salvación, humilde, montado en un asno, en un pollino, hijo de asna.
En la profecía de las 70 semanas de Daniel que se da mientras Judá está en cautiverio es un mensaje de esperanza y salvación que Zacarías refuerza. Dios traerá gozo, y salvación a la nación que tanto ha sufrido. En el cumplimiento de la llegada del Rey a Jerusalén como lo anunció Zacarías en el momento que lo anunció Daniel vemos la fidelidad de Dios. Él nunca falla.
Él siempre cumple Sus promesas. Él prometió a un salvador a Jesús el Mesías, y Dios cumplió.
En el domingo de Ramos Dios revela…
1- Su omnipotencia.
2- Su omnisciencia.
3- Su fidelidad.
4- Su amor.
Dios no mantendría Su castigo para siempre con Israel. Dios les manifiesta Su amor y promete redención, liberación y con el Domingo de Ramos vemos esa manifestación gloriosa el amor de Dios porque la gente clamaba, hosana, que significa “sálvanos” y esa fue precisamente la razón por la que Jesús entró a Jerusalén en la semana santa. Entró para entregar su vida por nosotros.
- Misericordia
Misericordia es cuando no se nos da el castigo que merecemos.
Juan 12:14 Jesús, hallando un asnillo, se montó en él; como está escrito:
Juan 12:15 “no temas, mira, Sion; he aquí, tu rey viene, montado en un pollino de asna.”
Es importante resaltar que el texto Bíblico profetizó en el antiguo Testamento y confirmó en el Nuevo Testamento que Jesús no entró en un caballo, sino en un burrito. Lo que es significativo acerca de esto es que los Reyes solo montaban asnos en tiempos de paz. Cuando querían ofrecer condiciones de paz a un grupo de personas, montaban un burrito. Se considera el burro un animal de paz. Cuando un rey venía a hacer la guerra, montaba un caballo, no un burro.
En Su primera venida Jesús vino a mostrar misericordia no juicio.
No temas Jerusalén, tu Rey viene en son de paz. A pesar de tu desobediencia y lejanía de Dios, tu Rey viene a salvarte, no a enjuiciarte.
La misma oferta está abierta para ti hoy, en el domingo de ramos, Dios te dice que tu Rey vino a salvarte de tus pecados. Hoy es el día para que rindas tu vida a Él.
- Gracia
Gracia es cuando se nos da lo que NO merecemos. El domingo de ramos no solo representa un Dios misericordioso que no nos da lo que merecemos por nuestros pecados sino que adicionalmente nos ofrece el perdón y restauración que NO merecemos. Volvamos a la profecía de Daniel.
Daniel 9:26 Después de las sesenta y dos semanas el Mesías será muerto y no tendrá nada, y el pueblo del príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario. Su fin vendrá con inundación. Aun hasta el fin habrá guerra; las desolaciones están determinadas.
Volvamos a nuestra línea del tiempo. Aquí dice Daniel 9:26 que después de la venida del Mesías Príncipe el domingo de ramos, el Mesías sería asesinado. Eso fue exactamente lo que sucedió el viernes siguiente, el viernes santo. El Mesías fue asesinado. Jesús murió por nuestros pecados.
el pueblo del príncipe que ha de venir destruiría la ciudad y el santuario. Eso sucedió en el año 70. cuando los romanos liderados por el general Tito Vespasiano. Su fine vendrá con inundación. Esa palabra se usa en el Antiguo Testamento para describir a la fuerza y poderío de un ejército invasor (Isaías 8:8). O sea como una fuerza invasora abrumadora. Los romanos enviaron 4 legiones militares completas 40,000-60,000 soldados y rodearon la ciudad el sitio duró 5 meses hasta que los romanos entraron como una inundación y arrasaron con todo destruyendo hasta el tiemplo que donde no quedó piedra sobre piedra.
Dios mostró su gracia enviándoles al Salvador, pero ellos lo rechazaron y el juicio de Dios vino sobre la ciudad y desde el año 70 hasta el día de hoy no ha habido templo en Jerusalén.
Daniel 9:27 Y él hará un pacto firme con muchos por una semana, pero a la mitad de la semana pondrá fin al sacrificio y a la ofrenda de cereal. Sobre el ala de abominaciones vendrá el desolador, hasta que una destrucción completa, la que está decretada, sea derramada sobre el desolador.
Se levantará otro príncipe del imperio romano (el anticristo) y hará un pacto con los judíos por 7 años, esta es la última semana de la profecía de las 70 semanas. Estamos entre la semana 69 y la 70. Lo que esperamos es que Jesús venga en las nubes para raptar o llevar a la iglesia con Él para luego derramar su ira sobre la tierra durante ese último periodo de 7 años conocido como la gran tribulación.
Al final de esa semana o grupo de 7 años, se completa la profecía y Jesús regresará triunfante con Su iglesia para establecer Su reino en la tierra.
La gente el domingo de ramos aclamó a Jesús Hosana, “sálvanos ya”, es ese el deseo de tu corazón. El domingo de ramos, algunos lo recibieron como el salvador y otros lo rechazaron aún hasta darle muerte.
En la novela de Gabriel Garcia Marquez Cronica de una muerte anunciada, el evento anunciado de la muerte de Santiago Nasar por parte de los hermanos Pablo y Pedro Vicario fue ignorado por todo el pueblo y el homicidio se ejecutó y nadie hizo nada para evitarlo. La historia de García Marques es la tragedia de un pueblo paralizado por la indiferencia frente a un derramamiento de sangre inútil.
Pero la historia del Domingo de Ramos es el triunfo del amor inquebrantable de Dios.
Ese domingo, Jesús entro en Jerusalén cumpliendo la crónica de una entrada anunciada, sabiendo perfectamente que esa misma semana culminaría en su propia muerte anunciada en la cruz. Y no lo hizo arrastrado por la fatalidad, sino por voluntad propia, para reescribir nuestro destino y darnos salvación.
Debo recibir al Rey anunciado, no solo con labios que aclaman, sino con corazón que obedece.
Ríndete a Jesús hoy!
