Génesis 37; La providencia de Dios en medio de los problemas familiares.
¿Es posible que los errores, heridas y conflictos familiares frustren el propósito de Dios para nuestra vida? En este mensaje, el Pastor José Alonso nos guía a través de Génesis 37, el inicio de la historia de José, para descubrir una verdad que transforma nuestra manera de ver el pasado y enfrentar el presente: los pecados de nuestra familia no pueden detener el plan soberano de Dios.A través de la vida de José, veremos cómo Dios obra en medio del favoritismo, la envidia, el odio, el engaño y la traición para cumplir Sus propósitos perfectos. Aunque el pecado de otros puede dejar profundas heridas, la providencia de Dios sigue guiando cada circunstancia hacia un bien mayor para quienes confían en Él.Este mensaje nos recuerda que Dios tiene un propósito para nuestra vida y que ninguna decisión pecaminosa de quienes nos rodean puede frustrar Su voluntad. Él continúa escribiendo una historia de gracia, esperanza y redención, aun en medio de las pruebas.
Puntos Principales
- 1Dios tiene un __________________ para mi vida.
- 2__________________ familiares y sus efectos:
- A__________________.
- B__________________.
- C__________________.
- D__________________.
- E__________________.
- F__________________.
- 3Dios __________________ usa las decisiones de otros para __________________ Su plan en mi vida.
Hoy iniciamos un emocionante viaje por la historia de la vida de José. Es una de las pocas personas en la Biblia a las que se le dedica tantos versículos y detalles acerca de su vida. Cubre 13 capítulos. Capitulo 37 y 39 al 50 del libro de génesis. Un cuarto de todo el libro de Genesis es dedicado a la vida de este hombre. Es interesante que de todas las 3237 personas que se mencionan en la Biblia por nombre, solo hay dos personas en toda la biblia aparte de Jesús de las que no se dice nada malo. Una es el profeta Daniel y la otra es José.
La historia de José es una de las historias más fascinantes de la literatura universal. Esta historia de la vida real ha inspirado a generaciones enteras por más de 3400 años. La historia es considerada por muchos eruditos como una de las más literarias y bien estructuradas de la Biblia antigua (casi como una majestuosa novela con intriga, suspenso y resolución).
Es tal lo maravillosa que fue la vida de José que el Premio Nobel de Literatura Thomas Mann dedicó más de una década a escribir su monumental tetralogía de novelas titulada José y sus hermanos. Mann consideraba esta extensa obra como su magnum opus (su obra maestra).
El famoso novelista y escritor Ruso León Tolstói en su ensayo ¿Qué es el arte?, elevó la historia de José a la máxima categoría de "arte supremo y universal". Tolstói argumentaba que una verdadera obra maestra debe transmitir emociones que cualquier ser humano pueda comprender sin importar su cultura, y citó el relato de José como el estándar de oro.
Esta serie de mensajes le he titulado:
PROVIDENCIA, más allá de las pruebas.
Por lo general nos quedamos atascados en las situaciones difíciles de la vida, pero esta serie nos va a mostrar por medio de la vida de José que la vida va más allá de las pruebas.
La providencia de Dios significa que Dios guía de manera soberana todas las circunstancias, desde el movimiento de las galaxias hasta los detalles más pequeños de la vida humana, para cumplir su propósito final y bueno para la historia.
Dios toma los eventos naturales y comunes de la vida diaria para cumplir Su propósito predeterminado. Él dirige e impulsa los eventos del universo actuando a través de "causas secundarias". Esto significa que Dios utiliza las leyes de la naturaleza y las acciones de las personas para llevar a cabo su voluntad.
Dios en su gobierno soberano incorpora y permite las decisiones libres y a veces malas de los seres humanos sin que estas frustren Su plan final. Dios es capaz de transformar las situaciones adversas para lograr un bien mayor a largo plazo.
Esto quiere decir que lo que vemos como una coincidencia, es en realidad una Dioscidencia.
Hoy vamos a iniciar con el relato de esta historia en el capítulo 37 de Génesis y veremos como los problemas familiares no son el final de nuestra vida.
Al mensaje de hoy le he titulado:
LA PROVIDENCIA DE DIOS EN MEDIO DE LOS PROBLEMAS FAMILIARES.
¿Cuántos de ustedes han tenido problemas familiares? Entonces este mensaje es para ti. Vamos a estudiar el capítulo 37 de Génesis y…
Idea principal:
Los pecados de mi familia no detienen el plan de Dios para mi vida.
Esta es la verdad central que deseo que todos nos llevemos en el corazón hoy. Seguramente muchos hemos experimentado el dolor y las heridas de los pecados familiares. Pero hoy veremos cómo ninguno de los pecados de mi familia van a detener el plan de Dios para mi vida.
1- Dios tiene un propósito para mi vida.
Esta es una maravillosa verdad. Dios tiene un propósito maravilloso para mi vida. Esta es una excelente noticia.
Génesis 37:1 Jacob habitó en la tierra donde había peregrinado su padre, en la tierra de Canaán.
El relato inicia ubicándonos en la tierra de Canaán donde el padre de Jacob, llamado Isaac había peregrinado. El abuelo de Jacob era Abraham quien vivió en el año 2000 antes de Cristo, Isaac, padre de Jacob nació en el 1900 ac aproximadamente y Jacob nació en el 1836 ac.
Génesis 37:5 José tuvo un sueño y cuando se lo contó a sus hermanos, ellos lo odiaron aún más.
Aquí hay algo muy importante para que distingamos. Dios ha obrado de manera especial y particular con la humanidad y con ciertos individuos y pueblos a lo largo de la historia y debemos tener muy clara esa distinción.
Por algún tiempo Dios habló a ciertos individuos por medio de sueños, estos individuos entran en 5 categorías principales:
- Patriarcas y líderes de Israel (Jacob, José, Gedeon)
- Gobernantes paganos (Faraón, Abimelec, Nabucodonosor)
- Personas en el Nuevo Testamento estrechamente relacionadas con Jesús (José, Reyes Magos de Oriente)
- Profetas y apóstoles
- Personas especificas (La mujer de poncio pilato)
No somos ninguna de estas 5 categorías, y si alguno creé que está en la última categoría de personas específicas, todas ellas tenían un rol especifico en el plan de Dios por medio de Jesús o en los inicios de la iglesia.
Por lo tanto, DIOS NO nos va a hablar en sueños hoy.
No tienes manera de comprobar que lo que soñaste es de Dios.
Yo por eso me baso solo en la Palabra de Dios y no permito que ningún sueño dirija mi toma de decisiones.
En el caso de José Dios si le dio un sueño:
Génesis 37:6-7 Y él les dijo: “Les ruego que escuchen este sueño que he tenido. “Estábamos atando gavillas en medio del campo, y sucedió que mi gavilla se levantó y se puso derecha, y entonces las gavillas de ustedes se ponían alrededor y se inclinaban hacia mi gavilla.”
Imaginemos 12 manojos de trigo o espiga y 11 de ellos inclinados ante 1. Algo así fue lo que soñó José.
Génesis 37:8a Y sus hermanos le dijeron: “¿Acaso reinarás sobre nosotros? ¿O acaso te enseñorearás sobre nosotros?”…
Cómo veremos más adelante, este sueño fue una manera como Dios mostró con anterioridad su plan para la vida de José. Los hermanos entendieron que el sueño significaba que ellos se inclinarían algún día ante José y el estaría en autoridad sobre ellos, lo cual era algo muy molesto teniendo en cuenta que de los 12 hermanos José era el número 11 en orden de nacimiento.
Génesis 37:9 José tuvo también otro sueño, y se lo contó a sus hermanos, diciendo: “He tenido otro sueño; y el sol, la luna y once estrellas se inclinaban ante mí.”
Génesis 37:10 Cuando se lo contó a su padre y a sus hermanos, su padre lo reprendió, y le dijo: “¿Qué es este sueño que has tenido? ¿Acaso yo, tu madre y tus hermanos vendremos a inclinarnos hasta el suelo ante ti?”
El segundo sueño confirmaba el primero y añadía a Jacob y a Raquel inclinándose ante José junto con sus 11 hermanos.
Vemos como Dios reveló su plan para con José. Nosotros no sabemos cuál es el plan de Dios para nosotros sino solamente hasta que ocurre.
Mucho cuidado de creer en sueños o supuestas profecías donde le andan diciendo al oído a la gente lo que supuestamente Dios les manda decir. No hay manera de comprobar que venga de Dios o no, y por lo general son cosas que agrandan el ego o la avaricia. Siempre que se da una profecía es que el hijo va a ser pastor o que va a ir a las naciones. Nunca hay una profecía de que el hijo va a ser el encargado de limpiar los baños en la iglesia.
Nunca hay una profecía de que no le va a ir bien en los negocios, siempre son mensajes de grandeza y riqueza. Y si hay algún mensaje malo es generalmente cuando el líder quiere manipular a la persona a que haga lo que él quiere. Como dar más dinero a la iglesia o dedicar más horas a servir en la iglesia.
Dios no nos habla hoy por medio de profetas ni sueños. El nos reveló su Palabra y eso es suficiente. Más es desconfiar que la suficiencia de las Sagradas Escrituras.
Los pecados de mi familia no detienen el plan de Dios para mi vida.
2- Pecados familiares y sus efectos:
Vamos a ver en los siguientes versículos algunos pecados que afectaron la familia de José y son los mismos pecados que han afectado a nuestras familias.
A- Poligamia.
Génesis 37:2 Esta es la historia de las generaciones de Jacob: Cuando José tenía diecisiete años, apacentaba el rebaño con sus hermanos. El joven estaba con los hijos de Bilha y con los hijos de Zilpa, mujeres de su padre. Y José trajo a su padre malos informes sobre ellos.
Veamos la genealogía de Jacob y José para entender la dinámica familiar. Abraham y Sara tuvieron a Isaac, Isaac y Rebeca tuvieron a Jacob a quien Dios le cambió el nombre por Israel. Él tuvo 4 mujeres, 2 esposas y 2 concubinas que eran las siervas de sus esposas. Pero la Biblia nos deja claro que la mujer a la que Jacob siempre amó fue a Raquel por la que estuvo dispuesto a trabajar 14 años. En este versículo dice que José estaba con los hijos de las siervas de Lea y Raquel O sea los hijos de Bilha y Zilpa. Y José le llevó un mal informe a su padre Jacob acerca de ellos. Es probable que Jacob no confiara en ellos y mandó al primer hijo de su esposa amada a que los vigilara.
Imagínense los conflictos que surgieron en esa casa por la poligamia de Jacob. De hecho, el pecado sexual en la familia de Jacob no paró allí porque solo 2 capítulos antes se narra cómo su hijo mayor Ruben se acostó con Bilha concubina de su padre.
De pronto tu creciste con un padre mujeriego, o aún tienes medio hermanos y sufriste las consecuencias y el dolor que esto trajo a tu familia.
B- Preferencias.
Ahora veamos el pecado de tener preferencias entre los hijos y de dar un trato diferente.
Génesis 37:3 Israel amaba a José más que a todos sus hijos, porque era para él el hijo de su vejez; y le hizo una túnica de muchos colores.
Curiosamente, José no era el último hijo de Jacob, era Benajmin. Pero era el que más amaba, quizás porque con el nacimiento de Benjamín su amada esposa Raquel murió. Jacob fue el preferido de su madre y él vivió en carne propia lo que el favoritismo con los hijos ocasiona en la relación entre hermanos. Pero aun así decidió hacer lo mismo.
Jacob le hizo una túnica a José que era de mangas largas y hasta los tobillos. Esta túnica era una señal de autoridad. Las túnicas para trabajar eran de mangas cortas y por encima de la rodilla para poderse mover fácilmente cuando se hacia el duro trabajo en el campo. Esta túnica adornada no era para trabajar en el campo, era para gobernar.
Génesis 37:4a Y sus hermanos vieron que su padre amaba más a José que a todos ellos…
Estos gestos de preferencia por parte de Jacob para con José cuando él solo tenía 17 años tuvieron un efecto en el corazón de sus otros hijos.
C- Odio.
Esta es la reacción natural al favoritismo en los que no son los favoritos…
Génesis 37:4b …por eso lo odiaban y no podían hablarle amistosamente.
Vino odio por el estatus que su padre le dio sobre ellos por medio de la túnica.
Génesis 37:8 Y sus hermanos le dijeron: “¿Acaso reinarás sobre nosotros? ¿O acaso te enseñorearás sobre nosotros?” Y lo odiaron aún más por causa de sus sueños y de sus palabras.
Vino odio por medio del sueño en el que ellos se inclinaban hacia él. De pronto has experimentado el odio de algún miembro en tu familia y eso te ha herido profundamente.
Los pecados de mi familia no detienen el plan de Dios para mi vida.
D- Envidia.
Otro pecado común en las familias y especialmente las familias latinas es la envidia.
Génesis 37:11 Sus hermanos le tenían envidia, pero su padre reflexionaba sobre lo que se había dicho.
Génesis 37:12 Después sus hermanos fueron a apacentar el rebaño de su padre en Siquem.
Génesis 37:14. 17b Entonces Israel le dijo: “Ve ahora y mira cómo están tus hermanos y cómo está el rebaño, y tráeme noticias de ellos.” Lo envió, pues, desde el Valle de Hebrón, y José fue a Siquem … Entonces José fue tras sus hermanos y los encontró en Dotán.
E- Malicia.
La malicia es la disposición del corazón de hacer lo malo, o perverso.
Génesis 37:18-20 Cuando ellos lo vieron de lejos, y antes que se les acercara, tramaron contra él para matarlo. Y se dijeron unos a otros: “Aquí viene el soñador. Ahora pues, vengan, matémoslo y arrojémoslo a uno de los pozos; y diremos: ‘Una fiera lo devoró.’ Entonces veremos en qué quedan sus sueños.”
Génesis 37:21-22 Pero Rubén oyó esto y lo libró de sus manos, y dijo: “No le quitemos la vida …No derramen sangre. Échenlo en este pozo del desierto, pero no le pongan la mano encima.” Esto dijo para poder librarlo de las manos de ellos y devolverlo a su padre.
Génesis 37:23-24 Y cuando José llegó a sus hermanos, lo despojaron de su túnica, la túnica de muchos colores que llevaba puesta. Lo tomaron y lo echaron en el pozo. El pozo estaba vacío, no había agua en él.
Génesis 37:25 Entonces se sentaron a comer, y cuando levantaron los ojos, vieron una caravana de Ismaelitas que venía de Galaad con sus camellos cargados de resina aromática, bálsamo y mirra, e iban bajando hacia Egipto.
Génesis 37:26-27 Y Judá dijo a sus hermanos: “¿Qué ganaremos con matar a nuestro hermano y ocultar su sangre? Vengan, vendámoslo a los Ismaelitas y no pongamos las manos sobre él, pues es nuestro hermano, carne nuestra.” Y sus hermanos le hicieron caso.
Génesis 37:28 Pasaron entonces los mercaderes Madianitas, y ellos sacaron a José, subiéndolo del pozo, y vendieron a José a los Ismaelitas por veinte monedas de plata. Y éstos se llevaron a José a Egipto.
Los arqueólogos e historiadores han descubierto, mediante documentos de la antigua Mesopotamia (como el Código de Hammurabi), que el precio promedio de un esclavo a principios del segundo milenio a.C. (la época patriarcal) era exactamente de 20 siclos. Esto demuestra una asombrosa precisión histórica del relato Bíblico.
F- Engaño.
Génesis 37:31-32 Así que tomaron la túnica de José, mataron un macho cabrío, y empaparon la túnica en la sangre. Entonces enviaron la túnica de muchos colores y la llevaron a su padre, y dijeron: “Encontramos esto. Te rogamos que lo examines para ver si es la túnica de tu hijo o no.”
Génesis 37:33-34 Él la examinó, y dijo: “Es la túnica de mi hijo. Una fiera lo ha devorado. Sin duda José ha sido despedazado.” Jacob rasgó sus vestidos, puso cilicio sobre sus lomos y estuvo de duelo por su hijo muchos días.
Génesis 37:35 Todos sus hijos y todas sus hijas vinieron para consolarlo, pero él rehusó ser consolado, y dijo: “Ciertamente enlutado bajaré al Seol por causa de mi hijo.” Y su padre lloró por él.
Los pecados de mi familia no detienen el plan de Dios para mi vida.
3- Dios soberanamente usa las decisiones de otros para cumplir Su plan en mi vida.
Génesis 37:36 Mientras tanto, los Madianitas lo vendieron en Egipto a Potifar, oficial de Faraón, capitán de la guardia.
El plan de Dios incluía posicionar a José en Egipto y aunque Dios no mandó a que se cometieran todos esos pecados familiares, Dios uso aún las malas decisiones de cada miembro de la familia para cumplir Su perfecta voluntad.
Génesis 15:13 Y Dios dijo a Abram: “Ten por cierto que tus descendientes serán extranjeros en una tierra que no es suya, donde serán esclavizados y oprimidos durante 400 años.
De la misma manera, aunque hayas vivido cosas difíciles y dolorosas que Dios nunca mando a nadie que hicieran, Él en Su bondad usará esas dificultades para cumplir Su perfecto plan en tu vida. La pregunta no es porque viviste lo que viviste sino cómo encaja todo eso en el perfecto plan de Dios para ti.
Recuerda, solo sabremos el plan de Dios cuando ocurra. No tenemos el privilegio que tuvo José de recibirlo en sueños.

