Filipenses 2:12-18; Crecimiento en honor a Jesucristo
En este mensaje, el Pastor Benjamin Eckman nos guía a través de Filipenses 2:12–18, recordándonos que la vida cristiana es un llamado constante a crecer en semejanza a Cristo. Dios no solo nos salva por Su gracia, sino que también continúa obrando en nosotros para transformarnos, fortalecernos y hacernos reflejar Su carácter en un mundo que necesita esperanza.A lo largo de este pasaje descubrimos que honramos a Jesucristo al crecer en santidad, al sostener firmemente la Palabra de vida y al compartir el evangelio con un testimonio que resplandece en medio de la oscuridad. Además, aprendemos que el servicio a Dios no está marcado por la queja, sino por el gozo de participar en la obra que Él está realizando en Su pueblo.
Puntos Principales
- 1Creciendo en _____________.
- AUna _____________ responsable
- BUna _____________ constante
- 2_____________ la Luz
- AUn _____________ sin murmuración
- BUna vida que _____________
- CUna palabra que da _____________
- DUn ministerio que _____________ gozo
- 3Celebrando la _____________
- AEl gozo del _____________
- BEl gozo _____________
Versículos
¹² Así que, amados míos, tal como siempre han obedecido, no solo en mi presencia, sino ahora mucho más en mi ausencia, ocúpense en su salvación con temor y temblor. ¹³ Porque Dios es quien obra en ustedes tanto el querer como el hacer, para Su buena intención. ¹⁴ Hagan todas las cosas sin murmuraciones ni discusiones, ¹⁵ para que sean irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin tacha en medio de una generación torcida y perversa, en medio de la cual ustedes resplandecen como luminares en el mundo, ¹⁶ sosteniendo firmemente la palabra de vida, a fin de que yo tenga motivo para gloriarme en el día de Cristo, ya que no habré corrido en vano ni habré trabajado en vano. ¹⁷ Pero aunque yo sea derramado como libación sobre el sacrificio y servicio de su fe, me regocijo y comparto mi gozo con todos ustedes. ¹⁸ Y también ustedes, les ruego, regocíjense de la misma manera, y compartan su gozo conmigo.
Crecimiento en honor a Jesucristo (vv. 2:12-18)
12 Así que, amados míos, tal como siempre han obedecido, no solo en mi presencia, sino ahora mucho más en mi ausencia, ocúpense en su salvación con temor y temblor. 13 Porque Dios es quien obra en ustedes tanto el querer como el hacer, para[h] Su buena intención. 14 Hagan todas las cosas sin murmuraciones ni discusiones, 15 para que sean irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin tacha en medio de una generación torcida y perversa[i], en medio de la cual ustedes resplandecen como luminares[j] en el mundo, 16 sosteniendo firmemente la palabra de vida, a fin de que yo tenga motivo para gloriarme en el día de Cristo, ya que no habré corrido en vano ni habré trabajado en vano. 17 Pero aunque yo sea derramado como libación[k] sobre el sacrificio y servicio de su fe, me regocijo y comparto mi gozo con todos ustedes. 18 Y también ustedes, les ruego, regocíjense de la misma manera, y compartan su gozo conmigo.
Idea Principal: Honramos a Jesucristo creciendo en santidad, compartiendo el evangelio y celebrando la obra de Dios.
Introducción: En el último sermón de Filipenses 2:5-11 habíamos leído que “9 Por lo cual Dios también lo exaltó hasta lo sumo, y le confirió el nombre que es sobre todo nombre, 10 para que al nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en el cielo, y en la tierra, y debajo de la tierra, 11 y toda lengua confiese que Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.” La obediencia del Hijo resulta en la exaltación del Hijo a través del Padre.
Vimos el ejemplo de nuestro Señor Jesucristo en su humildad y ese ejemplo para nosotros. Ahora el pasaje vuelve a enfocarse en la vida de los miembros de la iglesia local.
I. Creciendo en Santidad (vv. 2:12-13)
A. Una obediencia responsable (v. 12)
“Así que, amados míos, tal como siempre han obedecido, no solo en mi presencia, sino ahora mucho más en mi ausencia, ocúpense en su salvación con temor y temblor.”
Pablo está diciendo a los creyentes: “No esperen que alguien más los haga crecer.” El crecimiento espiritual no depende de si el pastor está o no presente; depende de una decisión diaria de buscar a Dios con seriedad.
“Ocuparse en la salvación” no significa ganarla, sino valorarla. No se trata de hacer méritos, sino de cuidar la relación más importante que tenemos: nuestra comunión con Cristo. Por eso lo hacemos “con temor y temblor” —con respeto, con reverencia, sabiendo que tratamos con el Dios santo que nos salvó.
El “ocuparnos” no significa ganarnos la salvación. No representa el fruto de trabajo.
Romanos 4:4-5 dice “4 Ahora bien, al que trabaja, el salario no se le cuenta como favor, sino como deuda; 5 mas al que no trabaja, pero cree en aquel que justifica al impío, su fe se le cuenta por justicia.”
Y en
Galatas 2:16 dice “16 sin embargo, sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino mediante la fe en Cristo Jesús, también nosotros hemos creído en Cristo Jesús, para que seamos justificados por la fe en Cristo, y no por las obras de la ley; puesto que por las obras de la ley nadie será justificado.”
No es un llamado a salvarnos a nosotros mismos sino un llamado a priorizar nuestro crecimiento espiritual. Ocuparnos en nuestra salvación es ver nuestra relación con Dios sumamente mas importante que cualquier otra responsabilidad en este mundo.
Aplicación: Hay miles de cosas que te piden y claman por tu atención. Pero nosotros debemos preocuparnos por nuestro crecimiento espiritual más que cualquier otra cosa.
Preguntas de Aplicación:
¿Estoy obedeciendo a Cristo solo cuando otros me observan, o también cuando nadie me ve?
¿Qué hábito espiritual necesito fortalecer para seguir creciendo?
B. Una dependencia constante (v. 13)
“Porque Dios es quien obra en ustedes tanto el querer como el hacer, para Su buena intención.”
Este es el anhelo del creyente: Dios no solo nos llama a crecer, sino que Él mismo nos da la fuerza y el deseo para hacerlo. Él no nos deja solos. A pesar de nuestras percepciones de que no progresamos, Él continúa obrando en nosotros.
Pablo ya lo había dicho en
Filipenses 1:6: “El que comenzó la buena obra la perfeccionará.”
Por eso no oramos con desesperanza, sino con confianza. Sabemos que el Espíritu de Dios está transformando nuestros corazones día a día, aunque el proceso a veces sea lento o difícil.
No estamos orando sin esperanza, sino que tenemos la confianza que Él nos va a cambiar. Este es un mensaje muy importante para los miembros de la familia de la iglesia que se sienten desanimados por la falta de crecimiento.
Aplicación:
Preguntas de aplicación:
¿Estoy descansando en la obra transformadora de Dios o tratando de cambiar únicamente con mis propias fuerzas?
¿Qué evidencia reciente veo de que Dios sigue obrando en mi vida?
La tensión hermosa del texto:
- Nosotros obedecemos. / Dios obra.
- Nosotros trabajamos. / Dios produce.
- Nosotros actuamos. / Dios transforma.
La obediencia nunca reemplaza la gracia. La gracia nunca elimina la obediencia.
Transición: Crecer espiritualmente sígnica tener en cuenta nuestro testimonio.
II. Compartiendo la Luz (vv. 2:14-16)
A. Un carácter sin murmuración (v. 14)
“Hagan todas las cosas sin murmuraciones ni discusiones,”
Es un versículo importante para recalcar en nuestras congregaciones. Si un hermano dice que quiere ser misionero, pero está constantemente quejándose o en pleitas no es candidato para el campo misionero. Tener un buen testimonio significa no murmurar y también significa brillar.
Aplicación:
¿Mis palabras edifican a la iglesia o alimentan la crítica y la división?
¿Qué situación difícil puedo enfrentar esta semana sin quejarme?
B. Una vida que resplandece (v. 15)
“para que sean irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin tacha en medio de una generación torcida y perversa, en medio de la cual ustedes resplandecen como luminares en el mundo,”
Lo que es importante resaltar son las palabras “en medio.” No nos vamos a escapar del mundo y tampoco es posible. Vivimos en un mundo perdido, pero no nos podemos perder. Vivimos en un mundo corrupto, pero no nos podemos corromper. Vivimos en un mundo oscuro, pero debemos resplandecer. Vivimos en un mundo con los hijos de tinieblas pero somos hijos de la luz del mundo.
Aplicación:
¿Qué diferencia notan mis vecinos, compañeros de trabajo o familiares al observar mi vida?
¿Estoy reflejando el carácter de Cristo en un mundo oscuro?
C. Una palabra que da vida (v. 16a)
“sosteniendo firmemente la palabra de vida,”
¿Como mantenemos nuestro testimonio? Al sostenernos firmemente a la palabra de Dios. ¿Como seremos luminares en este mundo? Al extender la palabra de Dios a los que nos rodean. Lo único que le puede dar vida al muerto en su pecado es la palabra de Dios, así que es lo único que extendemos.
Aplicación:
¿Estoy alimentando mi vida con la Palabra de Dios diariamente?
¿Quién necesita escuchar de Cristo por medio de mí esta semana?
D. Un ministerio que produce gozo (v. 16b)
“a fin de que yo tenga motivo para gloriarme en el día de Cristo, ya que no habré corrido en vano ni habré trabajado en vano.”
En 2 Cor. 1:13-14 leemos “13 Porque ninguna otra cosa os escribimos sino lo que leéis y entendéis, y espero que entenderéis hasta el fin, 14 así como también nos habéis entendido en parte, que nosotros somos el motivo de vuestra gloria, así como también vosotros la nuestra en el día de nuestro Señor Jesús.” En el día de Cristo, será una ocasión para regocijarnos en todo lo que El Señor ha hecho en las vidas de la familia en la iglesia.
Aplicación:
¿Mi manera de servir anima y fortalece a otros creyentes?
¿Estoy invirtiendo mi vida en aquello que tendrá valor en el día de Cristo?
Transicion: Crecemos en santidad, compartimos la luz, y vemos que tenemos que..
III. Celebrando la Gracia (vv. 2:17-18)
A. El gozo del sacrificio (v. 2:17)
“Pero aunque yo sea derramado como libación sobre el sacrificio y servicio de su fe, me regocijo y comparto mi gozo con todos ustedes.”
El sacrificio en el ministerio es un gozo para los que lideran. Nuestro servicio es un acto de adoración y nos regocijamos y compartimos nuestro gozo. Es un contraste con el v. 14 de no murmurar. No nos quejamos y al contrario nos regocijamos.
Aplicación:
¿Estoy dispuesto a sacrificar tiempo, recursos o comodidad por amor a Cristo?
¿Sirvo con alegría o solamente por compromiso?
B. El gozo compartido (v 2:18)
“Y también ustedes, les ruego, regocíjense de la misma manera, y compartan su gozo conmigo.”
También debemos apreciar el crecimiento de gozo en la vida de los miembros de la iglesia. Debemos llamarlos al gozo. Vemos que dice “regocíjense de la misma manera.” Queremos una iglesia local alegre. El Pastor como ejemplo y los hermanos como discípulos en compartir el gozo los unos con los otros.
Aplicación:
¿Me gozo cuando veo a otros crecer espiritualmente?
¿Cómo puedo contribuir esta semana al gozo y la unidad de mi iglesia?
Resumen del Sermon:
¿Qué está haciendo Dios en mí? → Santificación.
¿Qué debe ver el mundo a través de mí? → Testimonio.
¿Qué caracteriza la vida entre nosotros? → Gozo compartido


