Efesios 2:1-10; Sola Gracia
En este mensaje, el pastor José Alonso nos llevó a reflexionar sobre la verdad central de Sola Gracia a partir de Efesios 2:1-10: somos salvos por la gracia de Dios, no por nuestros méritos ni por nuestras obras. La gracia nos alcanza cuando estábamos muertos en nuestros delitos y pecados, nos da una vida nueva en Cristo y produce en nosotros el deseo de vivir para Dios y hacer buenas obra.
Puntos Principales
- 1SOMOS _______________ POR SOLA GRACIA.
- AEs necesaria por el _______________.
- BEs motivada por el _______________.
- 2VIVIMOS EN VIDA _______________ POR SOLA GRACIA.
- AExalta a _______________ y no al hombre.
- BProduce _______________ de buenas obras.
En Texas vivía una familia de apellido Whitaker: el padre, Kent; la madre, Tricia; y sus dos hijos, Bart y Kevin. Una noche de diciembre de 2003, la familia salió a cenar para celebrar
lo que Bart les había dicho que era su graduación universitaria. Sus padres estaban orgullosos; incluso le regalaron un reloj Rolex. Tomaron fotos, sonrieron y celebraron juntos.
Pero Bart sabía algo que su familia ignoraba: aquella celebración era parte de un plan que él mismo había preparado. En realidad, ni siquiera se había graduado, nunca terminó ni siquiera su primer año de universidad. Lo que si había hecho era un plan para que un cómplice entrara a la casa y esperara el regreso de la familia.
Cuando llegaron, Kevin (el hermano de Bart a la izquierda en la foto) entró primero y recibió un disparo. Después, su madre Tricia fue asesinada. Kent, el padre, también recibió disparos, pero sobrevivió. Bart fingió luchar con el atacante y recibió una herida para aparentar que él también era una víctima.
Con el tiempo, la verdad salió a la luz: Bart había planeado todo. Quería la herencia familiar y había reclutado a otras personas para llevar a cabo el asesinato. En 2007 fue declarado culpable del asesinato de su madre y de su hermano, y fue condenado a muerte. No era un inocente acusado injustamente. No era un hombre que merecía compasión por su buena conducta. Era culpable, y su culpa era horrenda.
Sin embargo, ocurrió algo difícil de comprender: Kent, el padre que sobrevivió al ataque y que perdió a su esposa y a su hijo, decidió perdonar a Bart. No dijo que lo que hizo fuera pequeño. No negó la gravedad del crimen. De hecho, reconoció públicamente lo horrible que había sido. Él decidió otorgarle a su hijo homicida el perdón aunque no lo mereciera. Fue por pura gracia y años después este padre se convirtió en el principal activista solicitando que no ejecutaran a su hijo.
Finalmente, la sentencia de muerte de Bart fue conmutada por cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional por el gobernador de Texas, Greg Abbott quien le perdonó la vida. Aunque Bart seguirá pagando las consecuencias de su crimen, su vida fue perdonada, no solo por su padre sino también por el estado. Bart no podía defenderse diciendo: “No fue tan grave.” No podía compensar la muerte de su madre y de su hermano con obras buenas. No podía regresar atrás y borrar su culpa. Estaba completamente a merced de una misericordia que no podía comprar ni merecer.
Así estamos nosotros delante de Dios: Hemos pecado contra nuestro creador, hemos ofendido Su naturaleza y carácter. Estamos todos los seres humanos justamente condenados a pena de muerte eterna en tormento. Somos culpables, no hay ninguna duda, toda la evidencia está en nuestra contra. No merecemos sino condenación, pero en medio de nuestra condición de absoluta incapacidad y sin merito alguno, el Padre Celestial nos extiende el perdón por medio del sacrificio de Su hijo Jesús. Solo podemos ser perdonados por gracia. Y este es precisamente el título del mensaje de hoy:
SOLA GRACIA
- Podemos definir gracia como un favor que se otorga a quien no lo merece. Es básicamente un favor inmerecido.
- La gracia es lo opuesto al Karma. Karma es recibir lo que te mereces. Gracia es recibir lo que no te mereces.
- La gracia es lo que Dios ofrece cuando no lo merecemos y no lo podemos lograr por nosotros mismos.
- La gracia es todo por nada para aquellos que no merecen nada.’
Idea principal:
La gracia me salva sin pedirme nada, y me transforma para darlo todo.
Hoy continuamos con la serie las 5 solas, que son 5 declaraciones que se convierten en el fundamento de la iglesia Cristiana Bíblica para diferenciarlas de la iglesia católica. La semana pasada vimos la primera SOLA, y hablamos de SOLA ESCRITURA.
Hoy vamos a ver 2 verdades fundamentales acerca de la gracia y entenderemos por qué se incluyó en estas 5 declaraciones base de la fe Cristiana Bíblica.
Tu te puedes estar preguntando, ¿Qué es la gracia de Dios? ¿Cómo puedo recibirla? ¿Por qué es tan importante entenderla correctamente? ¿de qué debo ser salvo?
Esto es lo que vamos a responder a la luz de Efesios capitulo 2.
I- SOMOS SALVOS POR SOLA GRACIA
Cuando la Biblia habla de ser salvos, se está haciendo referencia a la vida eterna. Al estado de ir con Dios al morir y ser salvos del justo juicio de Dios por nuestros pecados.
Efesios 2:8 Porque por gracia ustedes han sido salvados por medio de la fe,
Este es uno de los pasajes más importantes en toda la Biblia porque nos habla de la fuente de nuestra salvación, la cual es descrita como GRACIA.
Dios manifiesta su gracia con nosotros dándonos lo que no merecemos, el perdón de nuestros pecados y la vida eterna.
Resulta que esto ha estado escrito desde el primer siglo cuando el Espíritu de Dios inspiró el Nuevo Testamento. El texto es claro, no tiene ambigüedad ni hay espacio para interpretarlo de otra manera.
Sin embargo, con los años, la iglesia Católica empezó a añadir ritos, tradiciones y doctrinas que oscurecieron, y ocultaron esta verdad. Se empezó a promover la idea de que vamos al cielo por nuestra obediencia a la iglesia, si se cumplía con un rito o tradición religiosa, si se bautiza al niño, si se hacen buenas obras o por pagar dinero para comprar la entrada al cielo. Esto es lo que se conoce como indulgencias.
Añádanle a esto que la iglesia Católica prohibió que la Biblia se leyera o se enseñara en otro idioma diferente al latín. Esto resultó en siglos de ignorancia en cuanto a lo que la Palabra de Dios enseña.
Fue hasta el siglo XVI cuando un sacerdote llamado Martín Lutero redescubrió esta verdad y se inició lo que se ha conocido como la reforma protestante.
Precisamente, este mes de octubre se conoce como el mes de la reforma protestante. Siendo el 31 de Octubre el día de la reforma. Porque en ese día en 1517 Martín Lutero clavó en esta puerta de la iglesia de Wittenberg las 95 tesis que eran cortas declaraciones que expresaban la postura de Lutero frente a la venta de indulgencias, o pagos económicos a cambio de supuestos favores espirituales por parte de la iglesia Católica. Esto fue lo que marcó el inicio de la reforma protestante.
Desafortunadamente hoy todavía se promueven estas ideas de que contribuimos directamente a nuestra salvación por medio de buenas obras. Escuchamos en pulpitos de iglesias de varias denominaciones la falsa idea que entre más dinero des, más favor vas a recibir de parte de Dios. Esto es un ataque directo contra la doctrina de la gracia.
Somos salvos del castigo eterno por la gracia de Dios. Por el favor inmerecido de Dios. Veamos 2 puntos importantes relacionadas con la gracia.
La gracia…
A- Es necesaria por el pecado.
La condición humana hace que la gracia sea necesaria. Sin un favor inmerecido de parte de Dios a nuestro favor estamos completamente sin esperanza.
2:1 Y Él les dio vida a ustedes, que estaban muertos en sus delitos y pecados,
Miren nuestra condición espiritual, sin Dios estamos muertos en delitos y pecados. Un muerto no puede reaccionar a ningún estimulo, un muerto no tiene la capacidad de hacer nada diferente a descomponerse. Esta es la condición natural de todos nosotros. La muerte espiritual que nos lleva a una gradual descomposición espiritual y moral.
No es que simplemente sea difícil buscar o aceptar a Dios, sino que es imposible debido a nuestra muerte espiritual.
2:2 en los cuales anduvieron en otro tiempo según la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia.
Así vivíamos todos, según la corriente de este mundo, según lo que este mundo promueve. Es por eso que no hay que esforzarnos para el mal, es algo natural
Es por eso que no hay que enseñarle a un niño a que sea egoísta, violento, grosero. Eso viene naturalmente, lo que hay que enseñarles es a que sean generosos, bondadoso, amables y que pienses en los demás antes que en sí mismos.
2:3 Entre ellos también todos nosotros en otro tiempo vivíamos en las pasiones de nuestra carne, satisfaciendo los deseos de la carne y de la mente y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.
Sin la gracia de Dios, así vivíamos todos en otro tiempo. Satisfaciendo los deseos de la naturaleza pecaminosa y de la mente.
Por eso la industria pornográfica es más rentable que Hollywood, hace más dinero que la liga profesional de béisbol, futbol americano, y básquetbol en los Estados Unidos.
Dada la realidad de esta condición de muerte espiritual y esclavitud al pecado que nos deja enfrentados a la ira de un Dios justo que debe castigar la maldad. Es aquí donde nuestras obras son insuficientes, todo está manchado por el pecado, no buscamos a Dios por nosotros mismos, no deseamos las cosas de Dios por naturaleza. Estando muerto no reaccionamos a la vida en Dios.
El ser humano no es en esencia bueno a nivel moral, como el humanismo sostiene.
Somos salvos por gracia, no producto del «libre albedrío» humano.
La gracia nos dice que no merecíamos nada, que nada podríamos alcanzar por nuestros medios, que ni siquiera teníamos la disposición y menos la capacidad de buscar a Dios.
En el momento en que toca hacer algo para recibir el favor divino, ya no es gracia sino obras.
Así que no merecemos sino la ira de Dios y el castigo eterno, y no podemos hacer nada por nosotros mismos para evitar el castigo eterno por nuestros pecados.
A la luz de esta realidad necesitamos el favor inmerecido de Dios.
Efesios 2:8 Porque por gracia ustedes han sido salvados por medio de la fe, y esto no procede de ustedes, sino que es don de Dios;
La salvación es un regalo inmerecido de Dios, es por gracia, por medio de la fe, la cual ni siquiera proviene de nosotros, sino que Dios nos la da por su Gracia. Esto es necesario por nuestra condición pecaminosa.
La gracia me salva sin pedirme nada, y me transforma para darlo todo.
La gracia…
A- Es necesaria por el pecado.
B- Es motivada por el amor.
Los primeros 3 versículos son l úgubres, son tristes, son terroríficos, estamos muertos en nuestros delitos y pecados y no hay merito alguno que podamos hacer para alcanzar la salvación, no hay obra que nos haga merecedores de la salvación. Luego llegamos al versículo 4.
Efesios 2:4 Pero Dios…
Que glorioso contraste, PERO DIOS. Aparece nuestro glorioso salvador en la escena para interrumpir nuestra deplorable condición espiritual. Estamos muertos espiritualmente por naturaleza, PERO DIOS.
Estamos muertos en nuestros delitos y pecados, PERO DIOS.
Vivíamos esclavos del pecado según la corriente de este mundo, PERO DIOS.
Efesios 2:4 Pero Dios, que es rico en misericordia,
Misericordia es cuando Dios no nos da lo que merecemos y gracia es cuando Dios nos da lo que no merecemos. Aquí vemos que Dios en su misericordia no nos quiere dar el castigo que merecemos, la retribución justa por nuestra maldad y luego se nos explica cual es la motivación de la gracia de Dios.
Efesios 2:4 Pero Dios, que es rico en misericordia, por causa del gran amor con que nos amó,
La causa de la gracia es el SU GRAN AMOR. No son nuestras obras, no son nuestros méritos, no son los rituales, no son los sacramentos. Es SU GRAN AMOR.
Efesios 2:5 aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia ustedes han sido salvados),
Merecemos condenación, pero recibimos salvación. Ese es el mensaje de Sola Gratia
Rom. 5:8 Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
Esta es la magnitud del amor de Dios. Siendo pecadores, sin merito alguno. Cristo murió por nosotros por la gracia de Dios motivada por su amor.
La gracia me salva sin pedirme nada, y me transforma para darlo todo.
I- SOMOS SALVOS POR SOLA GRACIA
A- Es necesaria por el pecado.
B- Es motivada por el amor.
II- VIVIMOS EN VIDA NUEVA POR SOLA GRACIA
Ser eternamente salvos por gracia significa que se nos ha dado vida espiritual por sola gracia. Se nos ha dado una vida nueva. Hemos pasado de muerte a vida.
De la condición natural de muerte espiritual en la que venimos todos a este mundo pasamos a una condición de vida espiritual donde ahora si hay sensibilidad por las cosas de Dios, ahora si estamos en un estado en que anhelamos a Dios, buscamos a Dios, confiamos en Dios, deseamos a Dios, obedecemos a Dios.
Efesios 2:5 aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia ustedes han sido salvados),
Es de esta realidad espiritual que surge el termino nacido de nuevo. Somos creyentes nacidos de nuevo. No remendados, no reencauchados, no arreglados, sino hechos de nuevo.
2 Cor. 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron, ahora han sido hechas nuevas.
Esta vida nueva no es producida por nosotros mismos porque recordemos que nuestro estado original es estar muertos en delitos y pecados. Un muerto no puede producir vida por sí mismo. Esta vida nueva nos es dada por Dios, pero no porque la merecemos o porque Dios vio en nosotros suficientes buenas obras como para que Él quedara obligado a darnos una vida nueva.
Esa vida nueva nos es dada, aunque no la merecemos, nos es dada por gracia.
La gracia…
A- Exalta a Dios y no al hombre.
Una de las dificultades más grandes con aceptar la verdad de la gracia de Dios es que nos cuesta desprendernos de nuestras pretensiones que siempre buscan tener algún merito en lo que tenemos o logramos.
Si aceptamos que solo podemos tener vida eterna por gracia, entonces nos toca renunciar a cualquier ínfula, cualquier merito propio, cualquier arrogancia, cualquier alarde.
Efesios 2:6 y con Él nos resucitó y con Él nos sentó en los lugares celestiales en Cristo Jesús,
Efesios 2:7 a fin de poder mostrar en los siglos venideros las sobreabundantes riquezas de Su gracia por Su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.
La gracia exalta a Dios al mostrar las sobreabundantes riquezas de Su bondad al darnos a nosotros pecadores, sin merecerlo, una vía de escape del castigo eterno por medio de Su hijo Jesús. Su gracia se manifiesta en que nos resucitó de nuestra muerte espiritual, nos dio vida en Jesús, nos dio el privilegio de compartir de la herencia celestial en Cristo Jesús. Y todas estas sublimes realidades que no pueden ser superadas ni en cuantía, ni en calidad, ni en impacto eterno, nos han sido dada sin merecerlas en absoluto.
Efesios 2:8 Porque por gracia ustedes han sido salvados por medio de la fe, y esto no procede de ustedes, sino que es don de Dios;
Efesios 2:9 no por obras, para que nadie se gloríe.
Nadie le puede decir a Dios ni a nadie que la salvación de su alma o el derecho de entrar al cielo es por merito personal. Nadie se puede atribuir virtud alguna como para gloriarse. Toda la gloria le pertenece a Dios en absoluto.
La gracia me salva sin pedirme nada, y me transforma para darlo todo.
La gracia…
B- Produce fruto de buenas obras.
Efesios 2:10 Porque somos hechura Suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas.
La gracia que Dios nos extiende para hacernos nuevas criaturas creadas espiritualmente en Cristo produce fruto de servicio al Señor quien se tomó el trabajo de aún preparar las buenas obras que Él quería que desarrolláramos.
Para esto Dios en su gracia también nos da dones espirituales para equiparnos con lo necesario para llevar a cabo esas buenas obras que Él destinó para nosotros.
La gracia es el único regalo que, al recibirlo con las manos vacías, te llena la vida de buenas obras.
1 Pedro 4:10 Según cada uno ha recibido un don especial, úselo sirviéndose los unos a los otros como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.
El fruto de buenas obras no solo se manifiesta en nuestro servicio a otros sino en una vida piadosa, que refleje que de verdad somos nuevas creaturas.
Alguno dirá, bueno si es por gracia y no por obras entonces puedo vivir como quiera.
La gracia de Dios nos motiva a vivir de una manera agradable delante de Él.
2 Tim 1:9 Pues Dios nos salvó y nos llamó para vivir una vida santa. No lo hizo porque lo mereciéramos, sino porque ese era su plan desde antes del comienzo del tiempo, para mostrarnos su gracia por medio de Cristo Jesús; (NTV)
La gracia de Dios nos enseña a vivir de una manera piadosa. La gracia produce fruto de buenas obras.
La verdad de la gracia de Dios nos llena de asombro y nos empuja a vivir para Dios. Si Cristo sufrió hasta derramar su sangre en la cruz, ¿no deberíamos caminar en santidad en gratitud a su amor? ¿No deberíamos también estar dispuestos a darlo todo por causa de su reino? No importa el área en que te desenvuelvas, como cristiano se espera que puedas esforzarte por llevar gloria a su nombre mediante la realización de un trabajo digno y con excelencia. Estas son solo algunas de las muchas implicaciones de la verdad de la gracia.
Recordemos el perdón que recibió Bart Withaker. No solo de su padre sino también del estado. Un perdón inmerecido, sin merito alguno, de hecho, todo lo que hizo lo hacía merecedor justamente del odio de su padre, y de la pena de muerte.
Lo mismo nosotros delante de Dios. La gracia no es Dios mirando nuestro pecado y diciendo: “No importa”. La gracia es Dios viendo toda nuestra culpa —sin excusas, sin maquillaje, sin defensa— y, por medio de Cristo, diciendo: ‘Yo he provisto el pago; puedes ser perdonado’. No somos salvos de la condena eterna porque nuestra culpa sea pequeña, sino porque la gracia de Dios es inmensamente grande.
Recibe la gracia de Dios por medio de Jesús hoy. Vive en la gracia de Dios.
