Juan 11:23-27; Domingo de Resurrección
En este mensaje especial de Domingo de Resurrección, el Dr. José Alonso nos lleva a través del impactante relato de la resurrección de Lázaro en Juan 11:23-27, para recordarnos una poderosa verdad: La resurrección me libera de la tumba del pecado y de la muerte eterna. A través de este milagro, Jesús no solo mostró su poder sobre la muerte física, sino que nos ofreció vida eterna, esperanza en medio del dolor, y libertad del pecado. Jesús sigue llamando a muchos, como a Lázaro, a salir de la tumba y vivir una vida nueva con Él. ¿Crees esto?
Puntos Principales
- 1Jesús es la ____________ y la ________.
- AJesús permite ______________ en mi vida para Su _________.
- BJesús __________ llega tarde porque Él es ____________.
- 2Debo ________ en Jesús para recibir la ____________ y la ________.
- ACreer es __________ plenamente en Jesús.
- BCreer es ____________ completamente a Jesús.
Versículos
JESÚS ES LA RESURRECCIÓN Y LA VIDA
Juan 11:23-27.
Los versículos que vamos a leer son parte de la narrativa de la ocasión cuando Jesús llegó a Betania donde sus grandes amigos vivían, los hermanos, Martha, María y Lázaro. La situación gira entorno a que Lázaro había muerto y Jesús llegó 4 días después.
23 “Tu hermano resucitará,” le dijo Jesús. 24 Marta Le contestó: “Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día final.” 25 Jesús le contestó: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en Mí, aunque muera, vivirá, 26 y todo el que vive y cree en Mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?” 27 Ella Le dijo: “Sí, Señor; yo he creído que Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, o sea, el que viene al mundo.”
Podemos tomar asiento. Antes de iniciar la exposición de este poderoso texto de la palabra de Dios quiero contarles una pequeña historia de un hombre llamado Gustave Doré, quien fue un famoso dibujante e ilustrador francés nacido en 1823.
El talentosísimo dibujante Gustave Doré público su primera historia ilustrada a los 15 años. Pocos años después se convirtió en un ilustrador literario en Paris pintando escenas de libros de los escritores más famosos del momento como Rabelais, Balzac, Milton, Lord Byron, Dante y Edgar Allan Poe y la versión en francés de la obra de Cervantes, Don Quijote, cuyas ilustraciones del caballero y su pintoresco asistente Sancho Panza se convirtieron en las imágenes icónicas de estos personajes literarios.
Adicionalmente publicó la Nueva Biblia Ilustrada en Ingles. Aquí por ejemplo tenemos a Moisés.
Valle de los huesos secos en Ezequiel 37
Satanás el ángel caído.
Las obras de Gustave Doré fueron grandemente loadas en su momento y hasta el día de hoy son aclamadas a nivel mundial. Se cuenta la historia que un día Doré perdió su pasaporte mientras viajaba por Europa. Al llegar a la frontera de uno de estos países, Doré le explico la situación a uno de los oficiales de inmigración identificándose como Gustave Doré, con la esperanza que el policía lo reconociera y lo dejará pasar sin problema. Sin embargo, el policía le explicó que muchas personas intentaban cruzar la frontera diciendo ser otras personas quienes en realidad no eran. Doré insistía en su identidad como el famoso artista dibujante e ilustrador, hasta que el oficial le dijo, “Muy bien, le voy a hacer una prueba y si la supera lo voy a dejar pasar. Su obra autenticará su identidad” Pasándole lápiz y papel, el oficial le pidió a Doré que pintara una imagen de las personas que estaban paradas cerca de ellos.
Doré lo hizo tan rápido y con tanta excelencia artística que el guarda quedó impresionado y convencido que este hombre era en realidad el famoso artista Gustave Doré.
Su obra autenticó su identidad. Lo que Gustave Doré plasmó en ese papel autenticó su identidad. Su obra demostró quien era él. Su obra artística determinó quien era él en realidad. Su obra lo diferenció de todo el resto de personas en el mundo porque nadie tenía la misma capacidad que él.
Permítanme traer esta historia a nuestra enseñanza de hoy porque esto es una ilustración de cómo las obras de Jesús autentican su identidad. Especialmente en el relato de la resurrección de Lázaro el Señor demuestra que Él es la resurrección y la vida por medio de su milagrosa obra en la vida de este hombre.
Idea principal:
La resurrección me libera de la tumba del pecado y de la muerte eterna.
Tu escuchas todo esto y te preguntas, ¿qué tiene que ver la resurrección con mi vida? ¿de qué manera la resurrección impacta mi vida? Estas son las preguntas que vamos a responder a la luz del relato de la resurrección de Lázaro en Juan 11.
Hoy voy a compartir dos verdades que transformarán tu vida de manera radical.
El relato de Juan 11 nos muestra una increíble obra de Cristo que autentican un aspecto muy importante de Su identidad. Este es uno de los pasajes bíblicos más importantes para poder entender quién es Jesús a plenitud. Este es un texto clave para nuestra cristología, o conocimiento de Cristo. En este pasaje entendemos aspectos muy importantes acerca de la resurrección. Es interesante que Juan es el único evangelista que habla de este Lázaro el hermano de Martha y María.
1- Jesús es la resurrección y la vida
Juan 11:23-24 “Tu hermano resucitará,” le dijo Jesús. 24 Marta Le contestó: “Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día final.”
Jesús le explica a Marta que levantaría a su hermano, pero ella toma estas palabras como referencia a la resurrección general en el día final.
Juan 11:25 Jesús le contestó: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en Mí, aunque muera, vivirá,
Jesús utiliza una expresión absolutamente impresionante para llevar la correcta doctrina abstracta de la resurrección en el día final en la mente de Marta a una fe personal en aquel único ser que puede proveer dicha resurrección. Jesús no solamente puede resucitar los muertos, sino que él mismo es la resurrección y la vida.
En otras palabras, no existe resurrección ni vida fuera de Cristo.
Jesús no dice que el otorga resurrección o que obra la resurrección o que procura la resurrección, sino que Él mismo es la resurrección. (ἐγώ εἰμι)
La referencia a la resurrección es a la resurrección de los que creen en Él, en el día final por medio de Cristo mismo. El que pone su confianza en Cristo, aunque experimente la muerte física va a vivir para siempre. El enfoque no debe ser en esta vida, sino en la por venir.
Dado que Jesús es la resurrección y la vida.
Él es el único que puede darle vida a tu tristeza
Él es el único que puede darle vida a tu matrimonio
Él es el único que puede darle vida a la relación con tus hijos
Él es el único que puede darle vida a tu pasión por Dios
Él es el único que puede darle vida a tu ministerio
Él es el único que puede darle vida al plan de Dios para tu vida
Es por eso que estamos aquí, porque creemos que el poder de dar vida de Jesús puede transformar nuestras vidas, nuestras familias, nuestras comunidades, nuestra ciudad, nuestro país y nuestro mundo.
Jesús le estaba dando a Marta una verdad gloriosa que donde está Jesús hay resurrección.
Marta estaba pidiendo algo de Cristo y el Señor la reenfoca en Él mismo. La vida no se soluciona con recibir algo de Dios sino con tener a Dios mismo en nuestras vidas. Dios no está interesado en que recibamos cosas de él, sino que lo poseamos a él plenamente en nuestras vidas.
Juan 11:26 y todo el que vive y cree en Mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?” Solo se puede creer en esta vida. Y el que cree mientras está vivo físicamente no va a experimentar la muerte eterna o espiritual.
Es claro que la vida a la que se hace referencia en este versículo no es solamente la vida futura en el cuerpo resucitado, sino que el que en el tiempo presente disfruta la vida que solo Dios da, en un sentido espiritual nunca morirá.
La resurrección me libera de la tumba del pecado y de la muerte eterna.
Veamos lo que el relato que lleva a este increíble milagro nos muestra acerca de Jesús y acerca de como vivir nuestra vida a la luz de la verdad que Jesús es la resurrección y la vida.
A- Jesús permite dificultades en mi vida para Su gloria.
Todo comenzó cuando Lázaro se enfermó y dice el versículo 3:
Juan 11:3 Las hermanas entonces mandaron a decir a Jesús: “Señor, el que Tú amas está enfermo.”
Es muy probable que Jesús era un visitante habitual esta familia cuando iba a Jerusalén. Sabiendo Martha y María del amor de Jesús por ellas y por Lázaro, y conociendo el poder de Jesús para sanar las enfermedades, ellas lo mandaron llamar para que ayudara a su hermano. Definitivamente la enfermedad de Lázaro debió haber sido muy seria para que mandaran llamar a Jesús para que viniera a un área donde en este punto del ministerio de Cristo, procuraban matarlo. La base de la petición de estas mujeres para Jesús se basaba en el amor del Señor por su hermano y por lo tanto esperaban que Jesús fuera y lo ayudara a tiempo.
Juan 11:4 Cuando Jesús lo oyó, dijo: “Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por medio de ella.”
Jesús hace una declaración interesante en la que explica tanto el resultado como el propósito de la situación. El resultado es que no sería una situación de muerte y el propósito sería que Dios fuera glorificado. Muchas veces Dios permite enfermedad, y otras cosas difíciles en la vida para mostrar su Gloria por medio de esa circunstancia.
¿Cómo ha de mostrar Dios su provisión si siempre lo tienes todo?
¿Cómo ha de mostrar Dios su fortaleza sin nunca estás débil o cansado?
¿Cómo ha de mostrar Dios su compañía si nunca te sientes solo?
¿Cómo ha de mostrar Dios su consuelo si nunca eres herido?
¿Cómo ha de mostrar Dios su paz si nunca estás turbado?
¿Cómo ha de mostrar Dios su fidelidad si nunca nadie te traiciona?
Dios muestra su gloria por medio de nuestras debilidades.
NO A - PARE DE SUFRIR.
NO A - DIOS VA A SOLUCIONAR TODOS MIS PROBLEMAS.
NO A – VEN A CRISTO Y TU VIDA VA A SER LIBRE DE DIFICULTADES.
El único Dios verdadero, el Dios de la Biblia está más interesado en que lo glorifiquemos a Él que en que todo en nuestra vida sea perfecto. Dios está más interesado en que seamos santos y no en que seamos felices.
La resurrección me libera de la tumba del pecado y de la muerte eterna.
B- Jesús nunca llega tarde porque Él es soberano.
Juan 11:5-6 Y Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. 6 Cuando oyó, pues, que Lázaro estaba enfermo, entonces se quedó dos días más en el lugar donde estaba.
Juan deja claro el amor de Jesús por esta familia antes de relatar que el Señor decide demorarse 2 días más donde se encontraba. Como veremos en los siguientes versículos, Jesús sabía que Lázaro se iba a morir. La espera “tardanza” de Jesús tenía un propósito y era mostrar la gloria y la grandeza de Dios. Jesús nunca llega tarde, yo no conozco tu dificultad, ni tu lucha, ni tu problema, pero lo que sí se, es que Jesús no ha llegado tarde, Dios no se ha olvidado de ti, Él sabe por lo que estás pasando,
Él quiere mostrar Su gloria en tu vida, -Él quiere que tu confíes en Él.
Aunque las cosas no salgan como tú quieres, -Él quiere que tu encuentres tu consuelo en Él, que pongas tu confianza en que los caminos de Dios son más excelentes y mejores, aunque no lo entiendas y el resultado parezca negativo.
Esa es la ventaja de confiar en un Dios que es soberano sobre el tiempo. En un Dios que no está atado o limitado por el reloj. Un Dios eterno y sublime que está en control de todas las cosas.
Juan 11:11-12 Dijo esto, y después añadió: “Nuestro amigo Lázaro se ha dormido; pero voy a despertarlo.” 12 Los discípulos entonces Le dijeron: “Señor, si se ha dormido, se recuperará”.
La manera en que Jesús describe la muerte de Lázaro demuestra que él veía la situación de su amigo como un paréntesis después del cual Lázaro seguiría viviendo, Jesús no veía esta circunstancia como la muerte definitiva de Lázaro. Sin embargo, los discípulos no comprendieron lo que el Señor quería decir e interpretaron sus palabras como que la condición de Lázaro no era tan grave y que el Señor lo levantaría de su ligera enfermedad y por eso le dijeron que si era así que él se recuperaría solo.
Juan 11:13-15 Jesús había hablado de la muerte de Lázaro, pero ellos creyeron que hablaba literalmente del sueño. 14 Entonces Jesús, por eso, les dijo claramente: “Lázaro ha muerto; 15 y por causa de ustedes me alegro de no haber estado allí, para que crean; pero vamos a donde está él.”
A Jesús le fue necesario explicar que él se refería a que Lázaro estaba muerto y que la demora les ayudaría a fortalecer su fe al ver lo que el Señor iba a hacer. Lo que ellos estaban por ver autenticaría de manera contundente la identidad del Señor y su autoridad suprema.
Jesús no se afanó, no se preocupó, no se sorprendió, no hay nada en el texto que diga que alguien fue a contarle que Lázaro se había muerto. Jesús lo supo en el momento que ocurrió. Todo esto nos dice algo de la relación de Jesús con la vida.
Juan 11:17-18 Llegó, pues, Jesús y halló que ya hacía cuatro días que Lázaro estaba en el sepulcro. 18 Betania estaba cerca de Jerusalén, como a tres kilómetros;
El tiempo entre la muerte de Lázaro y la llegada de Jesús a Betania fue de cuatro días. Si Jesús se demoró 2 días más donde estaba desde el momento que le avisaron de la condición de Lázaro hasta cuando partió hacia Betania, es casi seguro que el mensajero viajó un día de camino hasta donde estaba el Señor al otro lado del Jordán en Perea y al Señor le tomó el mismo día de camino hasta llegar a donde Lázaro. Estas cuentas tienen mucho sentido si consideramos que Betania está a más o menos a 1 día de camino, a 30 kilómetros, del refugio de Jesús en Perea al otro lado del Jordán. Es obvio que después de 4 días de muerto, un cuerpo se descompondría de manera acelerada en un clima tan caliente como el de palestina.
Juan 11:19 y muchos de los Judíos habían venido a la casa de Marta y María, para consolarlas por la muerte de su hermano.
Es evidente que esta familia en Betania debió haber sido muy conocida en Jerusalén como para que muchos de los judíos vinieran a acompañar a la familia en medio de esta dolorosa situación.
Juan 11:20-22 Entonces Marta, cuando oyó que Jesús venía, Lo fue a recibir, pero María se quedó sentada en casa. 21 Y Marta dijo a Jesús: “Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. 22 “Aun ahora, yo sé que todo lo que pidas a Dios, Dios Te lo concederá.”
Marta quien era una mujer de más reacción fue rápidamente al encuentro del Señor mientras que María quien era más contemplativa se quedó en casa. Martha expresa un reclamo reprimido al Señor de que su ausencia llevó a que su hermano muriera. Al mismo tiempo esta mujer de fe afirma que Dios escucharía cualquier petición de Jesús.
La resurrección me libera de la tumba del pecado y de la muerte eterna.
2- Debo creer en Jesús para recibir la resurrección y la vida.
Juan 11:25 Jesús le contestó: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en Mí, aunque muera, vivirá,
Juan 11:26 y todo el que vive y cree en Mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?”
La vida física se desvanece pero la vida eterna con Cristo no perece jamás. Es por eso que dice que el que vive en Él y por Él y además cree en Él no experimentará la muerte eterna ya que aunque muriera tiene la vida eterna.
Al final de esta increíble declaración Jesús le pregunta a Marta, no si creía que él resucitaría a Lázaro, sino que si creía que él era la resurrección y la vida, el único que puede ofrecer vida eterna y prometer la transformación de la resurrección.
Juan 11:27 Ella Le dijo: “Sí, Señor; yo he creído que Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, o sea, el que viene al mundo.”
La respuesta de Marta revela una confianza plena en que Cristo es el Mesías, el Hijo de Dios, el que reconcilia a la humanidad con Dios, el que viene al mundo, el enviado de Dios y el salvador.
Después de esto Martha va a llamar a su hermana María, ella corrió donde estaba Jesús fuera de la aldea. Los judíos que estaban con ellos en la casa fueron con ella pensado que había ido al sepulcro.
Juan 11:32 Al llegar María adonde estaba Jesús, cuando Lo vio, se arrojó a Sus pies, diciendo: “Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.” 33 Y cuando Jesús la vio llorando, y a los Judíos que vinieron con ella llorando también, se conmovió profundamente en el espíritu, y se entristeció. 34 “¿Dónde lo pusieron?” preguntó Jesús. “Señor, ven y ve,” Le dijeron.
La costumbre judía requería que aún una familia pobre contratara como mínimo dos flautistas y una mujer que llorara y se lamentara de manera profesional (Mishnah Ketuboth 4:4). Es evidente en el texto bíblico que esta familia no era para nada pobre, así que habría bastante lloro y lamento por parte de las personas que acompañaban a la familia y el sustancial número de “lamentadores profesionales” contratados. Ya eran cuatro días y aún estaban lamentándose. Esta era la tradición, hacer lamento por varios días.
se conmovió profundamente en el espíritu, y se entristeció, (NBLH).
Juan 11:33 Cuando Jesús la vio llorando y vio que los demás se lamentaban con ella, se enojó en su interior y se conmovió profundamente. (NTV)
La NTV. La palabra enojarse podía hacer referencia al gruñido expresado por el resoplido de la nariz de un caballo, que cuando se aplica a los seres humanos tiene la idea de ira, indignación o molestia. La pregunta que surge entonces es, ¿cuál era la causa del enojo y la ira del Señor? Lo más probable es que Jesús se indignó y se molestó al ver el efecto del pecado que genera tanto dolor y tristeza en este mundo caído y que se manifiesta en la enfermedad y la muerte. Luego se dirige al sepulcro donde había sido puesto Lázaro hace 4 días.
Juan 11:35 - Jesús lloró.
Desde este punto de vista no es de sorprendernos que Jesús haya llorado. Sería incoherente pensar que Jesús estaba llorando por Lázaro ya que lo resucitaría en un instante. La misma razón por la que se indigno es lo que provocó sus lágrimas. Los efectos del pecado, la enfermedad y la muerte indignan y entristecen a un Dios santo. Ver el dolor del efecto del pecado y la muerte en las personas que amaba no solo por ser creación suya como Dios sino que eran sus amigos en su encarnación.
Juan 11:36 Por eso los Judíos decían: “Miren, cómo lo amaba.”
Los judíos interpretaron las lágrimas de Jesús como una manifestación de su amor por Lázaro, pero esas lagrimas iban más allá. Manifestaban el amor de Dios por la humanidad y la tristeza de ver los efectos del pecado. Las lágrimas de Cristo eran muy distintas a las lágrimas de las hermanas y de los judíos, no eran lágrimas de desesperanza.
Juan 11:37-38 Pero algunos de ellos dijeron: “¿No podía Este, que abrió los ojos del ciego, haber evitado también que Lázaro muriera?” 38 Entonces Jesús, de nuevo profundamente conmovido, fue al sepulcro. Era una cueva, y tenía una piedra puesta sobre ella.
Otros recordaron la sanidad del hombre ciego en Jerusalén que ocurrió varios meses antes y se preguntaban por qué si Jesús sanó a ese ciego de nacimiento, entonces por qué no sanó a Lázaro a tiempo.
Juan 11:38 Jesús todavía estaba enojado cuando llegó a la tumba, una cueva con una piedra que tapaba la entrada. (NTV)
Jesús todavía se encontraba en el mismo estado emocional de enojo. La actitud de la gente no era una de fe y esperanza sino de una constante incredulidad y necesidad de ver milagros. Es muy posible que esta también era una razón para el enojo del Señor.
La resurrección me libera de la tumba del pecado y de la muerte eterna.
A- Creer es confiar plenamente en Jesús.
Juan 11:39-40 “Quiten la piedra,” dijo Jesús. Marta, hermana del que había muerto, Le dijo: “Señor, ya huele mal, porque hace cuatro días que murió.” 40 Jesús le dijo: “¿No te dije que si crees, verás la gloria de Dios?”
La orden de Jesús de abrir la tumba provoca una reacción natural por parte de Marta. Para qué abrir esa tumba si el cuerpo lleva 4 días de descomposición.
Jesús guía a Marta a comprender que esto era una cuestión de fe personal en Jesús. Nos es necesario confiar en el Señor para poder ver su gloria manifiesta en los retos más grandes de la vida. El reto principal de Jesús no era levantar a Lázaro, era más bien levantar la duda del corazón de Marta. El que es la resurrección y la vida puede levantar a los muertos, puede resucitar tu matrimonio, puede darle vida a lo que ha muerto en tu corazón. Jesús, la resurrección y la vida puede darte vida espiritual hoy y resucitarte de tu estado de muerte espiritual.
Juan 11:41-43 Entonces quitaron la piedra. Jesús alzó los ojos, y dijo: “Padre, Te doy gracias porque Me has oído. 42 “Yo sabía que siempre Me oyes; pero Lo dije por causa de la multitud que Me rodea, para que crean que Tú Me has enviado.” 43 Habiendo dicho esto, gritó con fuerte voz: “¡Lázaro, sal fuera!”
Jesús no le pidió a Dios que levantara a Lázaro sino que le agradeció por ya haberle respondido. Habiendo dado gracias a Dios mandó a que el muerto resucitara. De este manera no quedaría duda alguna de que él era enviado por el padre. Algunos comentaristas bíblicos piensan que si Jesús no hubiera especificado la identidad del que había de resucitar, todos los muertos hubieran resucitado.
Juan 11:44-45 Y el que había muerto salió, los pies y las manos atados con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: “Desátenlo, y déjenlo ir.” 45 Por esto muchos de los Judíos que habían venido a ver a María, y vieron lo que Jesús había hecho, creyeron en El.
Hoy Jesús te está llamando a una vida abundante en Él. Hoy el Hijo de Dios te está llamando por su nombre y te está diciendo que salgas de esa cueva de muerte en la que se encuentra tu vida, tu relación familiar o matrimonial. Él es la resurrección y la vida.
La resurrección me libera de la tumba del pecado y de la muerte eterna.
B- Creer es entregarme completamente a Jesús.
Mateo 16:24 Entonces Jesús dijo a Sus discípulos: “Si alguien quiere venir en pos de Mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y que Me siga.
Mateo 16:25 “Porque el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por causa de Mí, la hallará.
Creer es entregar nuestras metas a Jesús, nuestros sueños, nuestra familia, nuestros hijos, nuestro matrimonio, nuestra voluntad. Eso es verdaderamente creer!
Juan 11:25 Jesús le contestó: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en Mí, aunque muera, vivirá,
Juan 11:26 y todo el que vive y cree en Mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?”
Así como los dibujos e ilustraciones de Gustave Doré autenticaron su identidad como el famoso artista francés. La Resurrección de Lázaro es una ilustración de la identidad de Cristo como el soberano sobre el tiempo, la vida y la muerte. Solo podrás hallar vida eterna en Jesús, solo Él puede perdonar tus pecados, solo Él puede resucitarte para vida eterna en la hora final. Solo Él puede resucitar tu matrimonio, solo Él puede restaurar tu vida, solo Él puede librar tu alma de la muerte eterna y del dominio del pecado hoy.
Jesús dijo que el era la resurrección y la vida y el que cree en Él aunque esté muerto vivirá. ¿Crees esto?
JESÚS ES LA RESURRECCIÓN Y LA VIDA
Juan 11:23-45
Idea principal:
La resurrección me libera de la tumba del pecado y de la muerte eterna.
1- Jesús es la resurrección y la vida.
A- Jesús permite dificultades en mi vida para Su gloria.
B- Jesús nunca llega tarde porque Él es soberano.
2- Debo creer en Jesús para recibir la resurrección y la vida.
- Creer es confiar plenamente en Jesús.
- Creer es entregarme completamente a Jesús.

