Hechos 2; La iglesia es mi familia
En Hechos 2 encontramos una hermosa imagen del propósito de Dios para Su iglesia: una familia espiritual donde cada persona puede conocer a Jesús, crecer en Su Palabra y vivir para Su gloria.La iglesia no es simplemente un lugar al que asistimos, sino una comunidad a la que pertenecemos; una familia donde compartimos la fe, aprendemos juntos, cultivamos la comunión, perseveramos en la oración y nos animamos unos a otros a seguir a Cristo.En este mensaje, el pastor José Alonso nos invita a reflexionar sobre la misión que Dios le ha dado a Su iglesia y sobre nuestro llamado a formar parte activa de ella. Descubriremos que, al recibir a Jesús, somos hechos hijos de Dios y llamados a crecer en madurez espiritual, unidos como una sola familia para glorificar Su nombre.
Puntos Principales
- 1Nuestra ____________ es:
- A____________ a Jesús.
- B____________ en Su Palabra
- C____________ para Su gloria.
Versículos
Mi nombre es José Alonso y quiero darles la bienvenida a la celebración del día de la familia hispana, démonos un fuerte aplauso. Muchas gracias por acompañarnos. El mes de la herencia hispana en los Estados Unidos empieza en un par de días y queremos dar inicio a este mes celebrando lo especial que es la familia hispana, porque la familia hispana es algo especial ¿no es así? La dinámica familiar hispana es una fuerza de la naturaleza que desafía cualquier tipo de lógica y logística moderna.
- Cuando alguien en la familia dice que va a ir a comprar unas medias al centro comercial, terminamos yendo los 17 miembros de la familia juntos por uno nunca sabe quién puede necesitar algo más. Nuestro yerno americano le pregunta a nuestra hija mayor ¿por qué vamos todos juntos a todo lado?
- Cuando alguien de la familia dice que va a hacer un asado sencillo, tres horas después hay 40 personas, 3 arroceras, 5 bandejas de carne y un niño que nadie sabe de quien es.
- La familia hispana compra un carro de 5 puestos, pero en realidad caben 11 personas.
- Cuando un miembro de la familia se enferma, la cosa se vuelve un proyecto familiar, uno llama al médico, otro lleva la sopa de pollo, y 14 dan recomendaciones de plantas medicinales que solucionan todo problema de salud.
- Somos las únicas familias que al llegar a un restaurante siempre desordenamos todo el lugar para pegar las mesas y sentarnos juntos.
- Cada cumpleaños de un niño de la familia parece una conferencia internacional, llegan los padres, abuelos, tíos, primos, amigos de los padres y hasta los vecinos.
- En la familia hispana siempre que alguien compra una casa nueva van todos a inspeccionarla y no falta el que dice “Bonita la casa… pero ¿por qué pusieron la cocina ahí?”
- El grupo de WhatsApp familiar tiene más mensajes en una mañana que una oficina en toda la semana: bendiciones, piolines, cadenas, recetas, cumpleaños, fotos de buenos días y hasta memes inapropiados de la tía grosera.
- En una familia hispana, nadie se va con las manos vacías: sales de la casa con comida, un recipiente que debes devolver, consejos no solicitados, y hasta críticas por tu peso o por qué aún no te has casado.
- Despedirse de una reunión familiar hispana dura un mínimo 45 minutos y ocurre en tres escenarios distintos: la sala, el marco de la puerta y al lado del carro con la ventana abajo.
Esa es nuestra hermosa familia hispana. Para los hispanos la familia es el eje esencial de nuestra cultura. Pensemos por un momento algunas de las razones por las que decidimos formar una familia. Recordemos cuales fueron algunas de esas razones.
- Decidimos formar una familia porque anhelamos ofrecer y recibir amor de manera exclusiva en un vínculo íntimo y estable.
- Decidimos formar una familia porque deseamos compartir el resto de nuestra vida con la persona que amamos.
- Decidimos formar una familia porque ansiamos construir un legado juntos.
- Decidimos formar una familia porque soñamos edificar un hogar donde haya pertenencia, apoyo y cuidado mutuo.
- Decidimos formar una familia porque queremos compartir con nuestro propio circulo intimo las alegrías, tristezas, decisiones, trabajo, retos, celebraciones y crecimiento de la vida.
- Decidimos formar una familia porque queremos que nuestra existencia se extienda más allá de nuestra vida.
- Decidimos formar una familia porque no queremos vivir solos.
Este es un breve resumen de por qué empezamos una familia. Porque nos une una misión de vivir juntos.
Hoy quiero compartir con ustedes de cómo la iglesia es como una familia y he titulado el mensaje:
La iglesia es mi familia.
Así como Dios diseñó una familia física a dónde llegamos para vivir y crecer, Dios también diseñó una familia de la fe donde también podemos caminar juntos en la vida y crecer espiritualmente.
La idea principal que deseo compartir con ustedes hoy es:
Dios creó la iglesia para que yo tenga una familia donde pueda conocer a Jesús, crecer en Su Palabra y vivir para Su gloria.
La intención de Dios es que la iglesia sea nuestra familia de la fe y hoy me voy a enfocar en lo que nuestra iglesia tiene para ofrecerles como su familia de la fe.
50 días después de la Pascua (la noche que Jesús fue entregado), en la celebración de Pentecostés, el apóstol Pedro dio un sermón donde vemos cuál es la misión de la iglesia de Jesús. Ese día vino el Espíritu de Dios sobre 120 creyentes que estaban esperando la promesa que Jesús les había hecho de que enviaría Su Espíritu. Es aquí cuando históricamente nace la iglesia de Jesús. Solo hasta el año 313, o sea casi 300 años después es que el emperador romano Constantino promulgó el Edicto de Milán, un decreto histórico que estableció la libertad de religión en el Imperio Romano y puso fin oficial a las persecuciones sistemáticas contra los cristianos. Por casi 300 años la comunidad de creyentes en Jesús (iglesia cristiana) fue perseguida por Roma, fueron ellos los que echaban a los cristianos a los leones.
La familia está unida por una misión y quiero compartirles cuál es nuestra misión como iglesia. Para qué existimos, cuál es nuestro objetivo, cuál es nuestro propósito. Así te darás cuenta lo mucho que necesitas hacer parte de una familia de la fe.
Nuestra misión es:
Así como la familia física tiene una misión, la familia de la fe también y en este caso, nuestra iglesia tiene una misión definida con tres elementos fundamentales. Para esto existimos como iglesia.
1- Conocer a Jesús.
Esto es lo que buscamos como iglesia. Conocer a Jesús.
Hechos 2:22 Hombres de Israel, escuchen estas palabras: Jesús el Nazareno, varón confirmado por Dios entre ustedes con milagros, prodigios y señales que Dios hizo en medio de ustedes a través de Él, tal como ustedes mismos saben.
El primer sermón que se dio en la era de la iglesia cristiana fue este y el personaje principal del mensaje es Jesús. Pedro explica que la identidad de Jesús como el Hijo de Dios fue contundente, confirmada por medio de milagros, prodigios y señales.
Hechos 2:23 Este fue entregado por el plan predeterminado y el previo conocimiento de Dios, y ustedes Lo clavaron en una cruz por manos de impíos y Lo mataron.
La muerte de Cristo por nuestros pecados es esencial en el cristianismo. Todas las religiones que creen en un ser supremo proclaman que el hombre debe hacer algo para alcanzar a Dios o dioses. Sin embargo, en el cristianismo es Dios el que hace algo para alcanzar al hombre. Dios Padre entrega a Dios Hijo para que con su muerte pague por los pecados de la humanidad y nos pueda ofrecer la salvación de nuestras almas. Lo maravilloso es que Jesús no quedo muerto.
Hechos 2:24 Pero Dios Lo resucitó, poniendo fin a la agonía de la muerte, puesto que no era posible que Él quedara bajo el dominio de ella.
Desde Génesis leemos que la consecuencia del pecado es la muerte. Por eso todos morimos, pero como Jesús no pecó, la muerte no lo pudo retener, no pudo dominarlo y el Señor vence la muerte y resucita de entre los muertos.
Hechos 2:32 A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos.
Esto no fue un mito o una historia, el mismo Pedro fue testigo ocular y por eso lo proclama. Ellos lo vieron resucitado.
Hechos 2:33 Así que, exaltado a la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que ustedes ven y oyen.
No solo Jesús muere por nuestros pecados, sino que resucita al tercer día, asciende a los cielos y está a la diestra del Padre. Y en ese momento envió a Su Santo Espíritu para que a partir de ese momento todo el que crea en Jesús también reciba al Espíritu Santo de Dios morando permanentemente en su vida.
Hechos 2:36 Sepa, pues, con certeza toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien ustedes crucificaron, Dios Lo ha hecho Señor y Cristo (el Mesías).
Pedro deja claro que con Su obra Jesús fue declarado el Señor de todas las cosas y el Mesías salvador prometido.
Hechos 2:37 Al oír esto, conmovidos profundamente, dijeron a Pedro y a los demás apóstoles: “Hermanos, ¿qué haremos?”
El efecto de un corazón que recibe este mensaje es que se conmueve profundamente ante tan maravillosas realidades y se pregunta que puede hacer para salvar su alma. Si esta es tu pregunta hoy ¿Cómo puedes asegurarte que al morir irás al cielo? Pedro tiene la respuesta.
Hechos 2:38 Entonces Pedro les dijo: “Arrepiéntanse y sean bautizados cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados, y recibirán el don del Espíritu Santo.”
Tomar una decisión de recibir a Jesús como Señor y Salvador y tomar una decisión de empezar a vivir una vida nueva.
Hechos 2:40 Y Pedro, con muchas otras palabras testificaba solemnemente y les exhortaba diciendo: “Sean salvos de esta perversa generación.”
¡Esta es la misma exhortación que yo les hago hoy! Vengan a Cristo, ríndase a Él como su salvador y Señor.
Hechos 2:41 Entonces los que habían recibido su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como 3,000 personas.
Como 3000 personas recibieron el mensaje, aceptaron el mensaje en sus vidas, hicieron que ese mensaje de la muerte y resurrección de Jesús fuera para ellos. También dice que “se añadieron”, es decir que aquí e crea una comunidad visible de discípulos (aquellos que aceptaron el mensaje de la muerte y resurrección de Jesús).
El bautismo funciona como una señal visible de esa nueva identidad, es el testimonio externo de lo que sucedió en el corazón. No es una experiencia privada: el creyente se identifica con Jesús y declara su fe públicamente. Al descender a las aguas se identifica con la muerte de Cristo testificando que ha tomado la decisión de morir una vida de pecado y se identifica con la resurrección de Jesús al salir de las aguas proclamando que ahora decide vivir una vida nueva en el poder de la resurrección. El Bautismo es después que usted voluntaria y conscientemente ha entregado a Jesús, no antes. Hoy tendremos bautismos al final del servicio.
- Queremos que las personas conozcan al Jesús bíblico, no solo valores cristianos o una tradición religiosa.
- Invitamos a la gente a responder al evangelio con fe, arrepentimiento y bautismo.
- Recibimos a los nuevos creyentes como parte de una familia, no como asistentes anónimos.
Juan 1:12 Pero a todos los que Lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en Su nombre,
Así que somos una familia de la fe porque los que hemos entregado nuestras vidas a Jesús somos hijos de Dios y por lo tanto somos una familia en el Señor.
Juan 1:13 que no nacieron de sangre, ni de la voluntad de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino de Dios.
El ser hijo de Dios no es una cuestión de nacimiento físico, sino espiritual. Nuestra misión es que conozcas a Jesús. Existimos para esto. Por eso nos reunimos cada semana. No podemos decir que amamos a Jesús si no lo conocemos. Si no sabemos lo que Él espera de nosotros, si no sabemos lo que hizo por nosotros.
Mateo 16:15 Y ustedes, ¿quién dicen que soy Yo?” les preguntó Jesús.
Mateo 16:16 Simón Pedro respondió: “Tú eres el Cristo (el Mesías), el Hijo del Dios viviente.”
Mateo 16:17 Entonces Jesús le dijo: “Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo reveló carne ni sangre, sino Mi Padre que está en los cielos.”
Mateo 16:18 Yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré Mi iglesia; y las Puertas del Hades no prevalecerán contra ella.
La iglesia es la comunidad de personas que han creído que Jesús es el Mesías, el Salvador y sobre esa declaración y reconocimiento de quién es Jesús es que se edifica la verdadera iglesia de Jesús. No sobre Pedro, ni sobre ningún hombre. Sobre Dios el Hijo mismo.
Dios creó la iglesia para que yo tenga una familia donde pueda conocer a Jesús, crecer en Su Palabra y vivir para Su gloria.
2- Crecer en Su Palabra
Hechos 2:42a Y se dedicaban continuamente a las enseñanzas de los apóstoles…
La iglesia primitiva se dedicaba continuamente a crecer en la Palabra de Dios. Por eso en nuestra iglesia les ofrecemos varias oportunidades para crecer en la Palabra de Dios desde los más pequeños hasta los adultos.
Ministerios.
Crecer en Su Palabra es permanecer intencionalmente bajo la enseñanza de Cristo para que nuestra mente, carácter, decisiones y relaciones sean transformados.
Colosenses 1:28-29 (NVI) A este Cristo proclamamos, aconsejando y enseñando con toda sabiduría a todas las personas, para presentarlas completamente maduras en su unión con Cristo. Con este fin trabajo y lucho fortalecido por el poder de Cristo que obra en mí.
Por esta razón es que en nuestra iglesia el enfoque y el lugar principal lo ocupa la enseñanza de la Palabra de Dios.
Dios creó la iglesia para que yo tenga una familia donde pueda conocer a Jesús, crecer en Su Palabra y vivir para Su gloria.
3- Vivir para Su gloria.
Conocer a Jesús y crecer en Su Palabra inequívocamente nos va a llevar a vivir para Su gloria. Esto significa que ahora vivimos para que Dios reciba honor y exaltación cuando la gente vea como vivimos, las decisiones que tomamos, y como caminamos la vida juntos.
Hechos 2:42b …a la comunión, al partimiento del pan y a la oración.
La vida, el compartir, y las oraciones.
Nos amamos, servimos, cuidamos cargas y practicamos unidad verdadera; mostramos al mundo que Jesús crea una nueva familia.
Recordamos el sacrificio de Cristo en la Cena del Señor y compartimos la vida alrededor de su gracia.
Reconocemos que dependemos de Dios y buscamos juntos Su voluntad, poder y dirección.
Hechos 2:46 Día tras día continuaban unánimes en el templo y partiendo el pan en los hogares, comían juntos con alegría y sencillez de corazón,
Hechos 2:47 alabando a Dios y hallando favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día al número de ellos los que iban siendo salvos.
No hemos sido llamados solo a asistir a la iglesia, sino a pertenecer a la familia de Dios: conocer a Jesús, crecer en Su Palabra y vivir juntos para Su gloria.